Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

sábado, 3 de enero de 2026

Sonetos.

Soneto del león que ataca siempre en desventaja. Antes de que el diablo sepa que has muerto no busca el rastro manso del ganado, que es de garras de lodo y de pecado saciar el hambre en el temor sediento. Desprecia el león el fácil vencimiento, el cuello humilde, el lomo ya doblado; prefiere el rayo, el pecho agigantado que opone al golpe un raro sentimiento. La fiera lid donde la muerte ensaya busca la cumbre, el asta que no mengua, la sed de gloria que en su sangre estalla. Tu rastro frío, ¡oh rey!, en la batalla, Y antes que el diablo lama con su lengua que sepa el cielo que venció la talla. Soneto de El Coyote y el Correcaminos. En el desierto de ocre y de granito, tenaz el hambre al rastro se encadena, traza el Coyote un plan sobre la arena mientras el eco lanza su soplido. Un rayo azul, un "bip-bip" infinito, burla la trampa, el ansia y la condena; la roca cae, la pólvora resuena y el polvo envuelve el sueño derrotado. ¡Oh, dulce error de eterna arquitectura! Cae el ingenio en su propia emboscada, fiel al abismo y a su desventura. Que no es la presa el fin de la jornada, sino el ardor de la caída pura: pasión que vive de ser derrotada.

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