Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

martes, 13 de octubre de 2026

Conferencia de Juancho Armas Marcelo (13-10-2026).

Vino vestido de Malcolm Lowry de "Bajo el volcán" se desarrolla en dos días de Noviembre. Es un escritor bíblico, que son casi ilegibles, sino también de cualquiera de las novelas, murió prematuramente, alcohólico. 1ª sugerencia. El que no lean tendrán menos vocabulario para emplear y responder, debe ser una costumbre, después no se deja. 2º Sean libres al leer. No tienen que ser canarios (hay 10 o 12 que son canarios y buenos). Se le sube el pavo y ellos dicen que son escritores. Hay mucho importante que leer. 3º Leer nos hace tener pensamiento crítico. "Yo soy escritor literario", leer es para un escritor la respiración cotidiano. 4º Con 14 ó 15 años empezó a leer en serio. Compraba 4 ó 5 libros a la semana. Literatura europea popular. NADIE LEE hoy a "Alberto Moravia, Henry Miller, Joseph Conrad". No da ni un euro. 5º Era un filólogo clásico, le hicieron un consejo de guerra por publicar un libro y le prohibieron dar clases en Agüimes durante un año y medio. Empezó como editor. Faceta de crear espacios de intercambio, convenio 1979, creo la cátedra Vargas Llosa, preside el Festival de escritores hispanoamericanos en La Palma. El arsenal de la gran literatura en el buen español. "YO SOY UN PRIVILEGIADO, le doy gracias a la vida todos los días, estudió con los jesuitas, estudió en el Pérez Galdós, 6º y PREU, en un bachillerato laico (los años más felices de su vida). Lo que más se decía es que era un profesor excéntrico de filosofía Arturo Sarmiento, "yo estoy obligado a enseñarlos a pensar". María Prado Escolar Una catedrática de 22 O 23 años "yo estoy aquí para enseñaros a leer". Después se fue a la Universidad Central de MADRID que estudiaba el origen del indoeuropeo para crear un diccionario. Hay profesores y profesores y algunos tienen razón. Recomienda su novela de "El árbol del bien y del mal".

La dolce vita de Federico Fellini.

El vacío de las clases altas de Roma. ¿Recomendable? Por supuesto,es una obra maestra llena de escenas icónicas, aunque de 175 minutos le sobran los 60 minutos de las fiestas nocturnas, pero Fellini tenía necesidad de alargar escenas que no sportan nada para demostrar su genio. Retrata la decadencia, el vacío existencial, el desencanto y la frivolidad de la alta sociedad romana maravillosa a través de los ojos del periodista Marcello Rubini (otra vez Marcello Masteoianni haciendo de un hombre paralizado y vacío) con su compañero el fotógrafo Paparazzo, con esa tensión entre el glamour romano exterior y la podredumbre interior. Hay escenas maravillosas como cuando «la estatua de Cristo vuela bajo sobre Roma», «El monstruo en la orilla», «Elogio del naufragio», cuando el periodista va con la millonaria y la prostituta en un coche, o cuando muere su amigo el filósofo y sus compañeros periodistas parecen buitres con flashes desquiciando a la viuda. Y por supuesto la escena de la voluptuosa, caprichosa, e infantil Anita Ekberg en la Fontana di Trevi. Marcello Mastroianni & Anita Ekberg Y después a las escenas de las fiestas nocturnas que llegan a ser agotadoras y fastidiosas sin aportar nada salvo ese hartazgo apático, las puedes adelantar y darles wind, que es lo bueno de ver el cine en las plataformas. Con Amarcord, con Fellini 8 y 1/2 de lo mejor del genio italiano.

lunes, 12 de octubre de 2026

Crítica de Juncal (miniserie).

La seducción del canalla sobre las cenizas de una España extinta. A diferencias de otras miniseries de los 80 como Ramón y Cajal y Lorca que no tienen un enfoque dramático ni genuino humor, Juncal sí lo tiene aunque sea un humor tibio. En el lado malo, la serie arrastra peajes graves tanto en el plano cinematográfico como en el moral (y como es un personaje en la vida social en España sobre todo en el Sur es especialmente nocivo e hiriente, aquí en Córdoba). Desde una perspectiva narrativa, el metraje adolece de una evidente arritmia en su tramo central, dilatando las anécdotas de taberna y las andanzas taurinas en capítulos episódicos que estiran el metraje de forma un tanto perezosa y pringosa. Francisco Rabal no da el papel de guapo galán envejecido, no tiene talla intelectual y el humor no tiene tanta calidad aunque sea simpático. Sin embargo, el verdadero cortocircuito llega en lo ético: la serie ejecuta una constante romantización de la irresponsabilidad afectiva y el abandono familiar demasiado común en la España de la época. Juncal es un narcisista patológico que destrozó la vida de su esposa Julia (Emma Penella) y la de sus hijos de las que no se preocupa, a la que vuelve aunque ha vuelto varias veces con ella (por la que no siente atraído y a la que le pone los cuernos de forma descarada), y la narrativa se empeña de forma casi impúdica en disculpar su egoísmo a cambio de su "gracejo" caduco y ligero y su "duende" torero. Las costuras del guion de Armiñán delatan un sesgo marcadamente paternalista y anacrónico, donde el sufrimiento de las mujeres y los hijos de la historia opera meramente como el felpudo decorativo sobre el que se despliega el ego del calavera protagonista. Pese a esta insoportable moral de alcoba, el crepúsculo final del personaje es un bofetón de cruda realidad que conmueve: un testamento inolvidable que demuestra que incluso los hombres que no creen en nada tienen que aprender a morir con dignidad. En las series históricas más sobrias, la distancia dramática te permite juzgar los hechos con frialdad. En Juncal, Jaime de Armiñán utiliza un humor andaluz brillante y chispeante. ¿Cuál es el problema? Que ese ingenio verbal y esa gracia natural se usan para camuflar una mezquindad absoluta. Nos reímos con un hombre que está estafando a sus amigos, que ha abandonado a sus hijos y que explota la lealtad ciega del "Búfalo". Tu instinto moral detecta que la serie te está pidiendo que te rías de acciones que, en la vida real, te parecerían intolerables. Es el contraste con el drama real de las víctimas. El tono genuinamente dramático de la serie no suaviza las cosas; al contrario, las vuelve más hirientes. Cuando la serie se pone seria y vemos el dolor silencioso y la dignidad rota de Julia (Emma Penella), el espectador se da de bruces con la realidad. Juncal no es un pícaro simpático de dibujo animado; es un narcisista real que deja juguetes rotos a su paso. Ese choque entre el chiste de taberna y el sufrimiento familiar genera una disonancia cognitiva incómoda: no puedes simpatizar con el verdugo cuando la serie filma tan bien el dolor de las víctimas. También está la trampa del carisma de Francisco Rabal. Paco Rabal despliega una autoridad magnética tan salvaje que resulta invasiva. Juncal invade el plano, llena la pantalla con su verborrea y te avasalla con su "duende". Cuando un personaje es tan invasivo y su brújula moral está completamente rota, el espectador que busca una conexión genuina o un mínimo de nobleza termina por levantar un muro defensivo. Al contrario que Cajal, cuya obstinación tenía un fin altruista (la ciencia), la obstinación de Juncal es puramente egoísta. spoiler: Tiene un final que es coherente. Su hijo acaba siendo un banderillero de poca pero se pone nervioso y no es capaz de torear a un toro, y él sale para evitar que lo abucheen o por narcisismo, y entonces hace una gran corrida( algo poco verosímil) y el toro lo mata en una especie de suicidio inútil y vanidoso, antes de llegar a la vejez donde nadie estaría dispuesto a ayudarle o cuidarle. ¿Por qué no me cae bien Juncal? porque a diferencia de otros personajes sablistas, delincuentes y canallas, Juncal que no fue tampoco una serie de la época con una fama que perdurara en el tiempo teniendo en cuenta que salía en la televisión española que era la única que existía en la época, sí retrata a un personaje que era muy numeroso en la España de la época. Es el testamento del parásito torero.

sábado, 10 de octubre de 2026

En Nueva York.

No conocimos tus pupilas inauditas ¿y las que no dueron dichas? coche herido en los callejones amasijo de los rascacielos, ¿cómo escapo de mis recuerdos de lo que no fueron amores? Espuelas partidas en la muñeca esa imagen que rechinaba, el puñal del tiempo fue un amigo...le di las gracias. No sabía lejos de ti qué rechinaba Cuchillos de columpio palomas rajaban mi cara, no sabía nada de nosotros tenías un hijo, le di las gracias. Tú tenías los ojos de la muerte yo no te importaba. No quedaba nada.

Todo está lleno de tu misterio.

Mujer, mujer palomas que rajan los andamios, no pudo ser. Ya nadie ama. Las lonas de los andamios tirias y troyanos, zunamis de rascacielos ya qué importa si te quiero. Te odio, te amo, te necesito, yo qué sé. ¿Ni la lluvia es tan fina para decirte? El mar muere sin saber Con baja marea en la noche. ¿A los monstruos por qué temer? Puentes enormes con cables que muerden el mar de tanto ver te dejan ciego. De tanto ver reír al fuego. Solo quien balbucea sabe amar. El hilo de Ariadna nunca librará al que ama. ¿quién buscará mis fragmentos rotos las partituras absurdas, entre colosos y jeroglíficos locos? si nunca fuiste tuya. * Quién me oirá si grito si nadie me entiende, ¿Saturno me devorará? ¿quién será Orestes? Al final no te dejé quería la paz. Eso es lo bueno de no amar.

viernes, 9 de octubre de 2026

Orgullo catalán.

Las Cuatro Barras sobre el Mar. «¡Desperta ferro!», gritan los desiertos, mientras la armada de Lauria avanza, ningún pez ha de cruzar por estos puertos sin el escudo real de la alianza. Desde el amparo de la blanca Mahón hasta los templos que coronan el Pireo, vuelan las cuatro barras de Aragón, dueñas del viento, el rumbo y el trofeo. El Consolat de Mar dicta la ley, en Alejandría, en Rodas, en Bizancio, cada caleta rinde honor al rey, en este mar de límites palacios. No hay ola que no sepa de su empeño, ni playa que no guarde su memoria: el Mediterráneo tuvo un solo dueño que escribió con salitre su gran historia.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Un conocido que tuvo un ictus por el alcohol.

Tengo un conocido que tuvo un ictus por el alcohol, apenas puede moverse. Lo invitaron a una fiesta y pidió una copa de vino, nadie le llevó la contraria, porque tiene carácter. La situacion fue desagradable. En un momento su acompañante su sobrina le dio el cambiazo, y le cambió la copa de vino por una de Coca-Cola y el tipo o no se dio cuenta o no dijo nada. La admiré. Después la felicité en la puerta del baño, y me dijo: lo que me jode es que no me gusta beber alcohol y le dije que me la podía cambiar a mí, al que por cierto tampoco me gusta nada beber alcohol. Pero me alegré, porque ayudar a alguien o hacer el bien es tan fácil. Disculpa que te cuenta la historia en tu página, me la recordó a tu viñeta, y quise contarla. 😁😁😅