Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

viernes, 31 de julio de 2026

El tren frenético que pasó para no verte más.

Que la muerte tenga algún sentido... ¡Rugía el cronómetro en la noche fría! Perdí los trenes de metal y viento, te amo en tu sonrisa en tu hábil silencio, aunque no entiendo la herrumbre que vencía. Motor eterno que no entiendo, te amo rompí el candado dientes de la inercia; ya no hay azar que mi eterno BRRRUM tuerza, te amo pez que pataleo en el secano. Grité a los astros de neón radiante: ¡Parid el rayo que en mi puño encastro! soy el bebé vago en manos del gigante cerró la trampa tu compuerta esbelta. La red del cosmos no dejó ya rastro: ¡la gran compuerta al fin ha muerto abierta!

Invasión de Ceuta y Melilla.

Toros hambrientos de metal y arena, berrean la llaga sobre el muro herido. la mar es un puño de dedos torcido una cartera robada de pena. Otra columna rota se encadena la gente en el búnker del olvido, golpes a los coches que han descosido sus venas secas que la luz grangrena. Caballos negros de perfil de herrumbre pisan los ojos de la vieja cumbre, ese terror que hace chistes de espanto. Y en el naufragio de las dos orillas, crujen los ojos rotos como esquirlas, rezando al polvo un sí lleno de llanto.

martes, 28 de julio de 2026

Mi amor en la ceniza enamorado.

En el fondo del mar la luz expira, el sueño al mundo en sombra sepultado; en el robot, en cada IA se ha apagado mi amor que te pataleo porque asfixia. La noche universal su manto estira, un reino de silencio congelado, donde la huella del dolor fue borrado y el alma, en la arena, no suspira. No habrá un mañana de templado brillo, cada puerta lleva a otra en la memoria; no veremos a lo alto del castillo. Tú eres mi eternidad no habrá victoria, la muerte eterna impone su sello sencillo: borrar el rastro de la humana historia.

sábado, 25 de julio de 2026

Soneto: Dios nunca Dios.

No hay un Dios que recuerde el pan que diste, ni un aplauso clavado en la madera; la tarde se abre como una trinchera donde el mérito es solo un traje triste. Se gasta el alma, y el dolor insiste en esta soledad de cordillera, esperando una luz que nunca era, masticando la sombra que venciste. Saberse luz y caminar oscuros, golpeando el ataúd de los silencios con las manos descalzas y sangrientas. Nadie sabe del golpe entre estos muros. Los hombres pasan, batiendo herencias, mientras tú, callado, te alimentas.

viernes, 17 de julio de 2026

La paradoja del escriba ciego y el faraón inmortal analfabeto.

"¡Maldito el papiro! ¡Maldita la caña!" << Tú mismo eres la continuación realizada de quienes no alcanzaron su tiempo>> Jorge Luis Borges. " -El escriba muere con el faraón. No me apartes tu mano por el kit de oro, y el polvo me inunda este pozo sonoro. ¿Y esto es el amor? ¿y esto...es el amor? En cada elogio falso hable de mi vida, ¿quién averiguará mi nombre? Tuve que inventar sus hazañas sin brida ¿a qué Dios le importará como hombre? El amor es lo que nos pudre en vilo El papiro como al Nilo la alimaña... mientras la muerte me arranca la entraña ¿verá alguien la sombra de lo que he dicho? La arena desciende ambigua, pálida espía, monje agachado de este cofre sellado. Maldigo el cincel, hueca caligrafía, que alzó el oropel de un rey blanqueado. ¿Dónde está mi nombre? ¡Ningún jeroglífico! ¡Nada respira de mi propia existencia! Solo hay chacales y un dios estropajoso, ¡yo soy el perro que paga su herencia! Me hundo en polvo de mi afónico tormento, la arena me cubre, me ciega, me calla. Morir en su tumba es mi único monumento, rival sin rostro que pierde la batalla. ¡La arena me arde! Explota mi aliento, cruje en mis dientes, ruge en mi oído. El ataúd es un puño de piedra hambriento que entierra los gritos en un dios extinguido". El funcionario delante del ordenador mira que el formulario esté ordenado. Te amo Nati, llegaré tarde hoy, te amo ¿quién dijo que esto era amor? Siento los ojos llenarse de tierra, el pecho me estalla, la tinta es mi hiel. Muero en la sombra sin recuerdos de guerra, ¿quién de que pasé por el mundo?¿quién?...

TU AUSENCIA DE OTRA AUSENCIA.

Cuando di un portazo y noté su ausencia solo entonces vi en la nada que te habías muerto en la belleza... Quité los zapatos de la entrada para que no te diera pena no poder huir de la gangrena de las alas de plomo de la casa. La cabra muerde el lino del mar en la cortina, los pomos oxidados vomitan pegamento, un eco de la ausencia recorre la cocina y arrastra por el suelo mi último lamento. Al fondo, en el calzado que el polvo va cubriendo, debajo de un armario del turbio recibidor, un vuelo de cucaracha se agita consumiendo la sombra que se tira de los pelos sin amor. No queda ni un espejo que refleje el espanto, ¡tiran piedras! ¡queman coches!: no hay verdad, el tiempo crispa el aire y la sombra en llanto del desierto de la pared en soledad. Y a la acción corrosiva de la suerte arrojado me veo, y tanta ruina vi en la nada que en cada silla te habías muerto por quererte... y sólo por quererte. DIOS,NATI, NADA...Y SÍ...MUERTE.

El amor es todo aquello que nos pudre.

"¡Pantallas1¡pantallas! ¡Times Square!¡Rockefeller Center!¡rascacielos!¡rascacielos! ¡hammers, coches de lujo!¡atropellaron a un niño!¡qué alguien lo detenga!¡Escaparates!¡por fin sombras!" Un tablero de espectros en la noche, donde un rey ciego busca una salida, un ajedrez en la berrea sin brida ¿a quién reventarás con el coche?. Este Ángel mira el juego en la esquina, con esa majestad que nos destruye; mas el vértigo tiembla, se confunde, del error el laberinto intimida. Perder el juego es regresar al suelo, al polvo horizontal que nos devora, manos rotas que no tienen consuelo que cortan, como vidrio, nuestras bocas; y un capullo en el cerebro en desvelo lo estalla entre la muerte o la deshonra. Como un Prometeo con el ascenso expuesto. Anhela el hondo ser la luz del viento, y rompe el agua la tortuga herida; sabe que el aire que le otorga vida es el espacio del acecho cruento. Saca el hocico en tímido lamento, blandura blanda que la concha olvida; la superficie es playa desmedida donde el abismo juzga el movimiento. ¡Oh Dios del vértigo, el dardo se afila! Salir es entregarse a la mirada, morir bajo el arpón de la pupila. Mas no hay refugio en la caverna helada: el alma asciende, tiembla y se asimila ¿ a dónde vas ya muerte desvelada?