Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
sábado, 17 de enero de 2026
Sonetos.
El rock de la ausencia.
Tras un sol de arsénico y de azufre,
el cielo es un pulmón que ya no exhala,
el viento es una sierra que me tala
y el alma es un feto que no sufre.
Brota el grito de cal, blanco que sufre,
en el rostro de vidrio que resbala,
mi pecho es una roja y rota sala
donde el eco del miedo se camufla.
Quiero reventar un coche al abismo,
dar un tajo al relámpago en la herida,
que me reviente al suelo contra la ola
sin sangre, sin herrar el egoísmo.
Prefiero una penumbra compartida,
no quiero un amor a porta gayola.
¿Te amé de otro amor a otro amor?
Soy un jardín cerrado y sin murallas,
que ofrece frutos a quien no me mira;
soy el metal que en el silencio gira
y el capitán de todas las batallas.
Amo el trigo que muerde las medallas
y la voz del mendigo que delira;
aunque mi pecho es hueco de mentira,
busco el amor en rotas pantorrillas.
Es un puente mi mano hacia la gente,
siendo mi cuerpo un río que no pasa;
es un espejo mi alma, y no me siente.
Vivo en el centro de una luz escasa,
siendo la puerta de un hogar ausente
que a todo el mundo ofrece su carcasa.
Análisis de las metáforas paralelas:
El jardín y el metal: Ambas representan la esencia de la poesía. El jardín es vida estática que se ofrece, mientras que el metal es la vibración fría del que observa sin ser tocado.
El puente y el espejo: Son metáforas de conexión. El puente une dos orillas (el "yo" y el "otro"), pero el espejo refleja la imagen de los demás sin que el cristal (el poeta) se sienta parte de la escena.
La puerta y el hogar: yo solía usar elementos domésticos para hablar de la tragedia existencial. Aquí, el poeta me define como la "puerta" (el acceso para los demás) de una casa que en realidad está vacía por dentro.
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