Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
jueves, 29 de enero de 2026
Romance.
En el jardín del vecino
ríe un coro de cristales;
va el futuro en su camino
entre coches y pañales.
Miro al niño que no tuve
con un orgullo sombrío;
soy el dueño de una nube,
soy el cauce de un gran río.
Él abraza su semilla,
ella besa su retrato,
mientras mi sombra se ovilla
en un rincón del teatro.
Hoy retumba en mi cabeza.
¡Qué aristócrata el vacío!
Ver que en su casa hay alegría
y en la mía nieve y frío.
Ellos plantan carne y hueso
en la tierra del mañana;
yo solo guardo el exceso
de esta soledad tirana.
Miro al niño que no tuve
con un orgullo sombrío;
soy el dueño de una nube,
soy el cauce de un gran río.
Que ellos críen sus retoños
para el tiempo y su mudanza;
yo cultivo mis otoños
sin hijos y sin esperanza.
Es más puro mi tormento,
mi linaje es el olvido;
pues no engaño al sentimiento
con un ser recién nacido.
Rojo que te quiero rojo,
rojo silencio de luna.
Por el olivar vacío
un coche gime y perjura.
Un niño de ausencia y barro,
con ojos de aceituna,
se me va por los caminos
sin pecho que le dé cuna.
La noria canta su pena,
gira que gira en la umbría,
con el agua que no moja
la boca de la cría.
¡Ay, mi semental de fuego!
¡Ay, mi simiente baldía!
En mis entrañas de nardo
la vida se hacía astilla.
El caballo, negro y grande,
golpea la madrugada.
Relincha por el hijo
que no tiene voz ni nada.
La luna, cuchillo blanco,
en la fragua se desangra.
Y yo, con el vientre seco,
sueño con su piel morada.
Por el barranco del tiempo,
donde el gitano no sueña,
una pena negra sube,
de amarga raíz y leña.
Mis manos buscan la suya,
mi sangre la suya sueña,
mas solo hallan el vacío
de la cuna que no enseña.
Que la culpa es de la tierra,
del viento que no se posa.
Del destino que no quiso
darme la espina y la rosa.
Se me va mi niño, mi niño,
flor de escarcha, luz dichosa,
por la senda de los imposibles
con su alma de mariposa.
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