Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
viernes, 16 de enero de 2026
Sonetos increíbles.
Un soneto sobre la muerte donde todo nuestro legado morirá pero tenemos que luchar para ser una arena más en el desierto.
Sobre un cielo de cal y sombra fría,
se apaga el pulso de la mano abierta;
toda gloria es ceniza, paz desierta,
donde el viento deshoja la agonía.
No quedará del nombre la porfía,
ni la huella en el polvo será cierta;
la luna encuentra la ventana abierta
y el río se traga la memoria mía.
Mas si todo es olvido y noche oscura,
luchemos por el rastro del momento,
aunque el tiempo nos niegue su armadura.
Ser un grano en el vasto movimiento,
arena fiel que en la llanura dura,
viva en el puño libre contra el viento.
Amar de verdad sin caer en desesperación, sin malgastar el dinero en quien no es cómplice.
Luna cuchilla de un metal sombrío,
pierdo el denario y la razón primera;
es un amor de sed y de ribera
que deja el pecho enajenado y frío.
Busco el oro del sol, mas solo el río
arrastra mi moneda prisionera,
mientras la noche, astuta y carnicera,
bebe en mi bolsa el último rocío.
¡Qué difícil amar sin la agonía
de ver el surco de la mano exhausto
y el alma en un rincón de lotería!
Se va la vida en un galope infausto,
donde el amor es solo una porfía
de darlo todo por un breve holocausto.
Soneto al humor negro de los "Diez negritos" de Agatha Christie.
Bajo la luna de cal y de veneno,
diez sombras bailan sobre el arrecife.
Un estribillo antiguo las desviste
con un puñal de sal sobre el empeño.
Uno se duerme en el clavel del sueño,
otro es ceniza que el viento desiste;
el mar, gitano lúgubre, insiste
en cobrar cada vida como dueño.
¡Oh, qué amargo sabor de muerde-labios!
La isla es un clavo de metal y sombra
donde el pecado aguarda su agonía.
Ya no quedan ni astutos ni los sabios,
solo el vacío que a los muertos nombra:
una soga de seda en el mediodía.
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