Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
sábado, 24 de enero de 2026
Dos sonetos.
Quien rinde al pecho el fuego enamorado,
en dulce vida el alma transfigura;
que no es vivir la exenta criatura,
sino el que a amor se entrega desvelado.
No teme el tiempo, el brazo apresurado,
ni de la muerte la ceniza oscura,
pues si la vida en un instante apura,
queda el recuerdo en mármol esculpido.
La misma eternidad lo juzga y rima.
que el lazo que a dos almas encadena,
quiere ser más deseada aunque lastime;
No muere el ser que amando se sublima,
que si la muerte el cuerpo nos condena,
la memoria en la vida nos imprime.
***
A su puerta de ella del curro llega,
con la esperanza en llamas encendida;
pide la entrada que le fue prohibida,
y el alma en sus umbrales se le entrega.
Ella, que al tierno ruego se desniega,
le dice, entre la sombra y la escondida:
«Mañana será, Alfonso, vuestra vida,
que hoy el rigor a mi piedad se agrega».
Vuelve el amante al sol del nuevo día,
y con la misma fe toca el madero,
mas halla la palabra siempre fría.
Búrlale el tiempo el paso más ligero;
que ella promete lo que no querría,
y él vive de un «mañana» prisionero.
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