Alicia atraída por la madriguera

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jueves, 26 de febrero de 2026

Crítica a "Bajo el volcán".🌋

Acabo de volver a ver la adaptación de 1984 de Bajo el volcán, dirigida por John Huston, y me encuentro en un estado de melancolía ambivalente, sintiendo que he presenciado un esfuerzo titánico por capturar lo infilmable. Argumentalmente, la película es una inmersión directa en el descenso a los infiernos del cónsul británico Geoffrey Firmin (un Albert Finney entregado pero quizás demasiado teatral) durante el Día de Muertos de 1938 en Cuernavaca, México. El argumento se reduce a su último día de vida, un periplo etílico marcado por la visita de su exesposa Yvonne, que intenta salvarlo sin éxito de su autodestrucción, rodeado de un entorno político inestable y su propia incapacidad para amar. Mi crítica es tibia, rayana en la decepción intelectual pero con admiración técnica. Lo bueno es, sin duda, la atmósfera. Huston logra plasmar esa mezcla de paraíso e infierno con una fotografía que captura la luz cegadora de México, el polvo, y la decadencia de la arquitectura, creando una sensación real de asfixia, de estar viviendo "bajo el volcán". La actuación de Jacqueline Bisset añade una fragilidad necesaria, y la música de Alex North logra acompañar la embriaguez sin ser intrusiva, aunque a menudo es eclipsada por el ruido de la propia agonía del cónsul. Sin embargo, lo malo es que la película se siente a menudo como una ilustración superficial de la genialidad literaria de Lowry; la complejidad interior, el torrente de conciencia y la simbología cabalística de la novela se pierden o se vuelven demasiado explícitas, robándole mística. Visualmente es bella y cruda, pero no logra transmitir la claustrofobia mental que hace al libro una obra maestra. Finney, aunque aclamado en su momento, a veces bordea la caricatura del borracho, perdiendo el matiz poético del personaje. En conclusión, opino que es un intento digno, cinematográficamente correcto pero literariamente empobrecido, que se sostiene más por la genialidad de la obra original que por su propia narrativa fílmica. Al final, me quedo con la frase que resume toda esta tragedia, la cual resuena en mi mente y en la película: "No se puede vivir sin amar".

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