Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
miércoles, 11 de febrero de 2026
¿Qué haces conmigo noche?
La noche sufre sufre
¿qué haces con mi ego?
en tus noches de angustia
me arrastras en el fuego.
La noche ebria en el viento,
sangra sombras el umbral,
mientras se muere el acento
de este pecho de cristal.
¿Qué haces con mi alma perdida,
en este frío arrabal?
Me rechinan el edificio
con este azufre de puñal.
Sufre la noche conmigo,
llora el sauce en el canal,
pues no me queda un abrigo
contra este viento fatal.
Si me dejas en la nada,
bajo un cielo de metal,
seré solo una mirada
que se apaga en tu portal.
El desenlace de la sombra
Ya no respondes al ruego,
tu silencio es un desierto,
y yo me quemo en el fuego
de este amor que nace muerto.
Busqué luz en tu mirada,
pero hallé un pozo sombrío;
tú no me entregas ya nada,
solo un abrazo de frío.
¿Qué haces conmigo en el lodo?
¿Para qué alargar la herida?
Si ya me has robado todo,
toma también esta vida.
Me inclino ante tu figura,
bebo el cáliz del veneno;
que sea mi sepultura
tu desprecio más sereno.
Ya no hay noche que me nombre,
ni luz que alumbre el camino;
soy la sombra de un hombre
que se funde en su destino.
Se rompe el aire en pedazos,
ya no queda qué esperar;
me suelto de tus abrazos
para hundirme en el ultramar.
Te miro y no siento nada,
soy de piedra y soy de sal,
tengo el alma congelada
en un invierno fatal.
No busques en mis pupilas
lo que el tiempo ya mató,
entre sombras intranquilas
mi latido se extinguió.
¿Qué hago contigo, me pides?
Te dejo en la soledad;
no hay amor que me convide
a salvar tu voluntad.
Vete lejos de mi puerta,
no me llames en tu mal;
esta casa está ya muerta
y es de hielo su umbral.
Mas cuando el paso retiras
y te fundes en la oscuridad,
siento que todo son mentiras
en mi falsa libertad.
Un rayo de fuego mudo
me atraviesa la razón,
y me arrepiento del nudo
que le puse al corazón.
Quise gritar que te quedes,
pero el orgullo es tirano;
somos presos en las redes
de un destino inhumano.
Miro tu rastro vacío,
la noche sufre conmigo,
y en este desierto frío
tu fantasma es mi castigo.
La sentencia del tiempo
Corrí buscando tu huella
por la nieve del jaral,
pero se apagó la estrella
que guiaba mi portal.
Llegué con el pecho abierto,
con la culpa en el altar,
pero hallé tu cuerpo inerte
frente a la furia del mar.
Grité tu nombre a los vientos,
imploré al cielo piedad,
mas solo obtuve el silencio
de tu eterna soledad.
No hay ruego que te devuelva,
ni luz en mi oscuridad,
pues la muerte es una selva
sin camino de retorno.
Ya la noche no me gime,
ni me ofrece su castigo;
es mi propia mano, firme,
la que acabó ya contigo.
La tragedia irreversible se define por ese punto de no retorno donde el protagonista reconoce su error (anagnórisis) pero es incapaz de cambiar el final funesto.
¿Te gustaría que analicemos la métrica de
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