Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

domingo, 29 de marzo de 2026

Sonetos: "La enciclopedia de los inviernos perdidos".

Contra un cielo de azufre y de estancada greda, el rudo paria yace entre el vaho del toro; soñaba con un hijo, un tierno brote de oro, pero el destino es ciego y su risa se enreda. Astas como puñales de una noche aciaga rompieron el silencio de su pecho herido; no hay cuna de madera, solo el ronco berrido y la sangre que muerde como una vieja plaga. En su vientre, la herida es un ojo entreabierto, broma atroz de la parca en el fango del odio: un muñeco de trapo en el flanco del muerto. Rimbaud ríe en la sombra, su verso es el miedo; el antihéroe duerme en el verde manicomio, mientras el toro lame su gloria de enredo. *** Contra un cielo de azufre, el tiempo se detiene, estéril fiera que ataca inútil al mañana; la duda es un reptil que en tu sangre se aviene hoy tus pechos en el asfalto y el frío raspan. Miraste el abismo con pupila lejana, postergando el latido que el vientre mantiene; hoy la cuna es un hueco, una sombra profana, donde el eco de un nombre jamás se sostiene. ¡Oh, herencia de nada! ¡Oh, fúnebre hastío! El hijo que duerme en el limbo del «luego» y muerde la semilla de la carne en membrillo. Tu miedo fue el hacha, tu duda fue hueco el fuego; y en el lecho vacío, de angustia sombrío, solo queda el silencio de un vientre ya ciego. ***

No hay comentarios:

Publicar un comentario