Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
viernes, 27 de marzo de 2026
Sonetos a Noelia Castillo.
"Solo tengo la verdadera sensación de mí mismo cuando soy insoportablemente infeliz" Kafka.
Bajo el peso de un trauma sin medida,
Noelia, flor tronchada en su alborada,
jirafa en un charco de su fe herida
y en silla de metal quedó anclada.
¡Qué injusto es que el dolor dicte el camino,
que un juez mida la entraña en tu lamento!
Luchaste contra el sueño y el destino
del fantasma que persigue tu aliento.
Ni la espuela de Dios brilla hueca en tu alma
ni el olvido de aquel quinto rellano,
sino el grito de un alma que se palma
y busca paz en el adiós humano.
Vuela ya libre, lejos del juzgado,
al fin el infierno que has anhelado.
En la penumbra donde el alma oscila,
cuando el dolor su herencia hace presente,
tu voluntad, Noelia, se perfila
como un faro de paz ante la frente.
No es la muerte un ladrón que te despoja,
sino una mano amiga en la partida;
cuando la rama ya no tiene hoja,
es un acto de amor soltar la vida.
Que el mundo no juzgue tu postrero aliento,
ni el sueño que elegiste ante el quebranto,
pues es virtud calmar el sufrimiento
y dar un fin sereno a tanto llanto.
Cierra los ojos, deja que el reposo
sea tu puerto dulce y silencioso.
En la sombra quedó aquella agresión,
veinticinco primaveras mutiladas;
Noelia, presa en vil desolación,
con las alas de su alma destrozadas.
Desde el quinto rellano cayó el vuelo,
la silla fue su cárcel y su cruz,
buscando en el asfalto o en el cielo
la muerte que apagara tanta luz.
¡Qué amarga injusticia, ley de hierro!,
negarle el fin a quien solo es herida,
forzando en vida un lúgubre entierro
en la celda de su carne consumida.
Un drama cruel, de soledad y espanto:
morir por fin para cesar el llanto.
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