Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

miércoles, 25 de marzo de 2026

El oleaje nocturno.

¿A mí wue me importa si le queda aire?, si tiene millones o se le da el baile? Ya se apagan las antorchas, el teatro queda a oscuras, y en el espejo del tiempo mi propio rostro me asusta. ¡Qué lejos queda aquel joven que, con la espada desnuda, quiso asaltar las estrellas y hollar la gloria absoluta! Como un Romeo cansado que ya no escala la altura, busco el calor de otro cuerpo mientras la muerte me arrulla. Amor celeste y rastrero, mezcla de luz y de injuria, es un veneno que calma esta soledad de tumba. La vida iba en serio, ¡ay! La verdad es una furia que desgarra el terciopelo de mi juventud caduca. Ya no hay aplausos, ni rosas, solo esta noche de lluvia, donde el amor es un rastro de ceniza y de amargura. No volveré a ser el dueño de aquella risa tan pura; soy solo un viejo comediante que ante el silencio se angustia. ¡Que me entierren en tus brazos, lejos de la luz diurna, donde el olvido sea el beso que mi tragedia concluya! Inventario de un cuerpo Que la vida iba en serio es la emboscada que el tiempo nos tendió por puro vicio; hoy me asomo, cansado, al precipicio de ver mi juventud ya derrotada. No busco la pasión desesperada ni el beso que nos lleve al sacrificio; el amor es tan solo un ejercicio de piel contra la sombra abandonada. Pandémica es la noche, y el deseo se vende por un rato de compañía, lejos de aquel altar en que creía. La Función Final Ya se apagan las antorchas, el teatro queda a oscuras, y en el espejo del tiempo mi propio rostro me asusta. ¡Qué lejos queda aquel joven que, con la espada desnuda, quiso asaltar las estrellas y hollar la gloria absoluta! Como un Romeo cansado que ya no escala la altura, busco el calor de otro cuerpo mientras la muerte me arrulla. Amor celeste y rastrero, mezcla de luz y de injuria, es un veneno que calma esta soledad de tumba. La vida iba en serio, ¡ay! La verdad es una furia que desgarra el terciopelo de mi juventud caduca. Ya no hay aplausos, ni rosas, solo esta noche de lluvia, donde el amor es un rastro de ceniza y de amargura. No volveré a ser el dueño de aquella risa tan pura; soy solo un viejo comediante que ante el silencio se angustia. ¡Que me entierren en tus brazos, lejos de la luz diurna, donde el olvido sea el beso que mi tragedia concluya! Inventario de un cuerpo Que la vida iba en serio es la emboscada que el tiempo nos tendió por puro vicio; hoy me asomo, cansado, al precipicio de ver mi juventud ya derrotada. No busco la pasión desesperada ni el beso que nos lleve al sacrificio; el amor es tan solo un ejercicio de piel contra la sombra abandonada. Pandémica es la noche, y el deseo se vende por un rato de compañía, lejos de aquel altar en que creía. Comprendo, entre el alcohol y la ironía, Como un viejo galán de un mal trofeo, que ni el cuerpo me queda en la agonía. Acto Final Vine a comerme el mundo, y el banquete era solo mi carne en el cuchillo. Ya no busco el amor, busco un billete que me compre un abrazo en el pasillo. No hay tragedia, ni gloria, ni jinete; solo un cuerpo cansado y sin brillo. Morir es esto: un último juguete rompiéndose en un cuarto muy sencillo. Vine a comerme el mundo, y el banquete era solo mi carne en el cuchillo. Ya no busco el amor, busco un billete que me compre un abrazo en el pasillo. No hay tragedia, ni gloria, ni jinete; solo un cuerpo cansado y sin brillo. Morir es esto: un último juguete rompiéndose en un cuarto muy sencillo.

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