Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
lunes, 18 de mayo de 2026
Wall Street. La Bolsa de Nueva York (revisar)
Ya se escuchan los jinetes
que persiguen al traidor,
rascacielo rompe el cielo
como columna de un tiburón.
Por los campos de la noche
va cabalgando el traidor,
bajo la capa astillas
que reventaron sin pudor.
Lleva las manos manchadas
por los pasillos eternos,
a quien juró lealtad
y el ventanal son camellos.
El viento ruge con fuerza
tiburones ensangreantados,
mientras los remordimientos
muerden más a los hermanos.
No hay refugio en la llanura
ni piedad en el fragor,
números de sagrarios ignotos
y bromas cadáver sin honor.
Ya no le queda esperanza,
solo le resta el horror,
limusinas, trajes de lujo
y en la cloaca el vapor.
Mujeres de diseño
roja alfombra al paredón,
de saber que en esta vida
nunca obtendrá el perdón.
Frente a la pantalla fría
se consume el fundador,
viendo cómo caen las acciones
una cuchillada al traidor.
Con una bolsa en la cabeza,
el rascacielo se ve mejor,
aceptaste las reglas
para cosechar dolor.
El reflejo en el cristal
le devuelve un impostor:
un anciano con corbata,
sin aliento ni valor.
Ya no importan las divisas,
el sistema dio un error;
rascacielos nos bendicen
angeles sin resplendor.
Las promesas de la infancia
se marcharon con el sol,
hoy cotiza su amargura
en el mercado mayor.
martes, 12 de mayo de 2026
La cláusula del comité ético.
—Diles que no apaguen la máquina. Anda, ve y convéncelos de que todavía tengo algo que decir. Él no se movió. Sabía que no había súplica capaz de frenar el segundero. Su padre, rodeado de cables y pantallas que emitían un pitido monótono, se aferraba a las sábanas blancas con una fuerza impropia de sus ochenta años.Todo había empezado treinta inviernos atrás, en el silencio de una oficina vacía.
Un error de cálculo, un solo botón pulsado por soberbia que borró la fortuna de miles de familias. Había vivido desde entonces en un exilio de terciopelo, oculto tras el abogado y el muro de cristal, creyendo que el tiempo era un indulto.
Pero las deudas no caducan; simplemente esperan a que uno esté demasiado débil para seguir corriendo. Al otro lado de la puerta, el funcionario del comité de ética aguardaba con el formulario firmado. No era odio lo que sentían, sino la gélida eficiencia del equilibrio restaurado.
—No puedo, padre —dijo él finalmente—. Ya es hora de que el ruido se acabe.
El hijo salió de la habitación sin mirar atrás. En el pasillo, se detuvo frente a un gran ventanal que daba a la ciudad iluminada. En ese instante, la luz de la habitación de su padre se extinguió, proyectando el reflejo del hijo sobre el cristal.
Por un segundo, su propia silueta se superpuso a la de los rascacielos, y en el cristal vio su rostro envejecido, cargando con la misma sombra de culpa que acababa de sepultar. El silencio de la ciudad era ahora su única herencia como una losa de cemento.
Él miraba aquel muro con manchas rojas. Y aunque tenía razón, no se atrevió a decir nada frente a los gritos con insultos.
jueves, 7 de mayo de 2026
El pie sublime de Apolo.
Las venas hinchadas
ven sus gritos muertos,
y el enorme talón
la sed por los desiertos.
No conocimos su rostro,
la luz de su alta mirada,
donde la pupila ardía
como una hoguera estancada.
El agua sabe en la sed,
y el mármol en las manos
de lo que pudo ser.
Pero sus dedos aún brillan
con la potencia sagrada
de un candelabro de piedra
que retiene la alborada.
Aquí no hay bajeza alguna
que disminuya la estatua;
el pecho es un golpe sordo,
un mar de sangre compacta.
Es el misterio del cuerpo
donde la muerte no gana,
un giro de mármol vivo
que muerde la noche brava.
La piedra ruge en silencio
con voz de tierra desgarrada,
un grito de luna y bronce
que hereda la madrugada.
El arco del lomo tiembla
como una estirpe de espadas,
espejo de un dios oscuro
que entre las sombras habita.
No hay rincón que no te mire
con su fijeza sagrada.
Debes cambiar tu destino.
Debes mudar ya tu alma.
miércoles, 6 de mayo de 2026
La colina de los elefantes negros.
Llegó allí para matarla.
El pomo de la puerta estaba oxidado.
"Te amo - se decía - te amo".
Ella en soledad, sin diálogos había hecho todo el trabajo sucio. La foto de un niño - de él mismo - estaba rota y repegaba con pegamento, se veían los cortes.
Quiso abrazarla en la cama acostaba, sin alma, con todo alrededor llena de ropa de lujo y de armarios llenos de perfumes.
Pero ella había hecho todo, en una despedida sin abrazos ni palabras. Aquello era el fin, y sin embargo tenían que coger la guagua, el autobús y en tres horas coger el avión en el aeropuerto.
Él se acostó en el sofá y se levantó como un oso polar que hubiese estado hibernando en media hora.
Miraba a través del balcón los coches con ruido de fiesta y no se atrevió a preguntarle nada. Es como si fuera de otro mundo. No se atrevió.
Se levantó, fue al baño, rápido se vistió y estuvo lista en poco tiempo.
Se fueron sin decir nada.
[El secreto: el aborto. Fuente de referencia Colinas como elegantes blancos de Ernest Hemingway].
Rainer María Rilke, hoy, ayer y siempre.
1 Se habla poco del método judío de exponer los poemas de Rilke pero es bastante obvio. Su poema del "Torso Arcaico de Apolo" en su forma peculiar de plantearlo parece el trabajo escolar de un joven judío y muchas "Elegías a Duino" también, en un mundo donde hay pena, nostalgia, y el pensamiento transversal y discursivo de un judío, pero no el lamento y la culpa de un católico que busca una expiación.
Tampoco Rilke escribió sobre la culpa de no defender con su cuerpo militarmente ese mundo "maravilloso aristocrático" que se desmoronaba, a pesar de ser tan hipersensible.
Él como poeta unido a lo divino, se consideraba ajeno a la expiación o a los deberes con el mundo material. Pero estoy abierto a un debate honrado si no estoy en lo cierto.
2 Rilke estaba obsesionado con encontrar un nuevo lenguaje para explicar la relación entre lo humano, la muerte y lo divino (representado por sus "Ángeles"), pero sentía que ese mundo lo sobrepasaba y lo dejaba mudo. Juan Ramón Jiménez y Luis Cernuda son los más parecidos a él.
No hay una conexión directa o declarada por Wes Anderson entre los personajes de The Grand Budapest Hotel y el poeta Rainer Maria Rilke.Sin embargo, el tono de la película presenta algunas similitudes temáticas con la obra de Rilke:
Nostalgia por un mundo perdido: La película, al igual que gran parte de la poesía elegíaca de Rilke (especialmente en las Elegías de Duino), reflexiona sobre la desaparición de una era europea culta y refinada.
La belleza en la decadencia: M. Gustave representa una búsqueda obsesiva de belleza, poesía y humanidad en medio de un entorno brutal y cambiante, un tema que resuena con la búsqueda rilkeana de lo sublime en lo transitorio.La película se basa principalmente en los escritos de Stefan Zweig, no en Rilke.
3.
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