Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
domingo, 22 de marzo de 2026
Sonetos.
Atropella ese ceño que me ignora,
donde el orgullo frena su sentencia,
no busco ya la luz que te devora
ni ruego ante tu fría indiferencia.
Si tu desprecio pita mi tortura
por no tener el brillo del tesoro,
verás que no hay en este mundo una
virtud que pese más que el propio decoro.
Soy dueño de mi paso y mi destino,
libre de herrar la rueda en tu cadena,
siguiendo de la paz el buen camino.
Pues ser tranquilo vale más que el oro,
y en la conciencia limpia y sin cadena,
hallo el honor que al necio causa lloro.
***
Te amo puñal en el pecho siento
el vértigo de un edificio
que cae y grita y rabia como el muerto
en la noche eterna de vidrio.
En el rellano impera la sombría
pared de mueca en guerra y congelado;
ayer eran amigos, hoy, de lado,
pasan cargando un saco de apatía.
Todo colapsó por una nimiedad:
un perro que ladró, luz encendida,
o una planta de más, mal atendida,
que marchitó su vieja voluntad.
Se evitan en el paso del rellano,
el ascensor es cripta de hormigón
donde alguien se pudre al dar la mano.
Y muere en capullo orgullo en su rincón,
perdiendo por un roce soberano
la paz que da un saludo y el perdón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario