RETO: el libro de Moby Dick, un puñado de caramelos, una casita y una estrella de mar.
Mientras comía un puñado de caramelos en la Cicer de puro nervio me acordé de su casita en Guanarteme. De la madre que volvía de trabajar a las siete de la tarde de vendedora inmobiliaria mintiendo a los clientes.
Del hijo "gandul" de 40 años al que despidieron de la lavandería y que llevaba en paro encantado desde hacía tres años diciendo que iba a escribir una obra total. Primero rompió la mujer con él, los amigos,y se fue a vivir con su madre, después tras la pelea con su única hermana dejó de visitarlos y se quedaron solos.
SE pasaba escribiendo todo el día encerrado en la azotea soñando con publicar una obra maestra,pero aunque intentó que le publicaran en una revista digital local nunca lo consiguió.En su mesa de noche solo había un libro de Moby Dick de una antología infantil con las escenas cumbres. Su madre a la corregía y gritaba en la calle y en el súper en público le repetía que tuviera o no razón,tenía que trabajar en lo que fuera.
Solo bajaba del palomar de la azotea para coger dinero de la cartera olvidada de su madre,de comida olvidada en la cacerola o en la nevera. Su madre se hartó,puso un candado en la nevera. "Qué Dios se lo lleve, así estará mejor". Una noche su madre le colocó una estrella de mar traída de Italia en la mesita de noche,un regalo que le había dado cuando acabó su ciclo superior de contabilidad,cuándo prometía tanto.
A la mañana siguiente se encontraron a Alceo en la arena de la marea alta rodeado de hojas. Su madre cogió todos los papeles de su cuarto y los tiró a la basura. Dijo que no hacía falta funeral porque Alceo creía que era hipocresía. Puso la foto de su hijo de la orla en el centro de su comedor,hablaba con orgullo de su hijo contable y "medio abogado como si dijéramos".Nunca volvió a hablar de literatura,ni a invitar a nadie que se la nombrara.
Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
sábado, 31 de marzo de 2018
viernes, 30 de marzo de 2018
Las separadas dadivosas
Ay el gato tirado y torpe
oye el himno en su sarna,
el sol te revienta a tiros
y las chispas con el agua.
Los coches te torean,
fastidio del solitario,
¿por qué no maullas delator
para entender tu calvario?.
La monja en gasas teñida
la ropa a brochazo estampa,
¿viene a salvarte de la calle
o a rezar por tu alma?.
Chantajeas a las separadas
por la culpa de no ser madres
echando su belleza en cara
por unas sardinas sin hambre.
La flor mustia de cien amores
tras cada lluvia exuda estilo,
su aroma impregna el valle
de órdagos sin tino.
Como el cutis del plástico
llena su belleza de anuncios,
sus secretos de Osiris
pontifica como un Nuncio.
¡Cuándo reivindica la vida
cuánto amo a esta exiliada!,
de complots que hizo fracasar
Rey de la otra Armada.
Chistes a la maldición
mueca de lo correcto.
¡QUÉ crispen olas al mar
y el árbol caído al viento!.
El olor a peleas de boxeo
la risa de búhos ignotos,
y a lo lejos en la selva
la berrea de las motos.
Aún me emociona que alguien
se sienta por algo culpable,
y que un espía intoxicador
Laocoonte entre los cables...
oye el himno en su sarna,
el sol te revienta a tiros
y las chispas con el agua.
Los coches te torean,
fastidio del solitario,
¿por qué no maullas delator
para entender tu calvario?.
La monja en gasas teñida
la ropa a brochazo estampa,
¿viene a salvarte de la calle
o a rezar por tu alma?.
Chantajeas a las separadas
por la culpa de no ser madres
echando su belleza en cara
por unas sardinas sin hambre.
La flor mustia de cien amores
tras cada lluvia exuda estilo,
su aroma impregna el valle
de órdagos sin tino.
Como el cutis del plástico
llena su belleza de anuncios,
sus secretos de Osiris
pontifica como un Nuncio.
¡Cuándo reivindica la vida
cuánto amo a esta exiliada!,
de complots que hizo fracasar
Rey de la otra Armada.
Chistes a la maldición
mueca de lo correcto.
¡QUÉ crispen olas al mar
y el árbol caído al viento!.
El olor a peleas de boxeo
la risa de búhos ignotos,
y a lo lejos en la selva
la berrea de las motos.
Aún me emociona que alguien
se sienta por algo culpable,
y que un espía intoxicador
Laocoonte entre los cables...
La Primera vez.
Como dos proxenetas tortuosos
Confiesan sus muertos amores,
A mí por dejadez ni me tientan
Sino apuestas falsas con rencores.
No hay quien calle a este rival
De Hércules que busca esposa,
Que lamenta el exilio el héroe
Y Ahorca en espinas la rosa.
Solo insultos me hacen reaccionar
Como el mal vino de fuerte aroma,
¿sólo la tropa que llegó tarde
Se atrevió a profanar Roma? .
¡Cómo huía de la gente!
Rezando nunca fui serio
Lo más sagrado, solo a Jesús
¡al final me pudrió el misterio!,
Y la negación del misterio.
El que desperdicia la juventud
no tendrá alondra consuelo
ni sonrisa ante el ataúd.
Midas el químico más triste
Por estar sin devotos que le roben,
¡cómo desperdicié el amor por buscar…
Lo sublime cuando era joven!.
Tus cadenas te bajan los ojos
Rumiando la horquilla,
Tic tac espectro que no llega
Hasta en el alba brilla.
La alondra hallará su charco
Sedienta en el verano,
¿pero dónde estarán los muertos
Sin cadáver que no has hallado?.
Confiesan sus muertos amores,
A mí por dejadez ni me tientan
Sino apuestas falsas con rencores.
No hay quien calle a este rival
De Hércules que busca esposa,
Que lamenta el exilio el héroe
Y Ahorca en espinas la rosa.
Solo insultos me hacen reaccionar
Como el mal vino de fuerte aroma,
¿sólo la tropa que llegó tarde
Se atrevió a profanar Roma? .
¡Cómo huía de la gente!
Rezando nunca fui serio
Lo más sagrado, solo a Jesús
¡al final me pudrió el misterio!,
Y la negación del misterio.
El que desperdicia la juventud
no tendrá alondra consuelo
ni sonrisa ante el ataúd.
Midas el químico más triste
Por estar sin devotos que le roben,
¡cómo desperdicié el amor por buscar…
Lo sublime cuando era joven!.
Tus cadenas te bajan los ojos
Rumiando la horquilla,
Tic tac espectro que no llega
Hasta en el alba brilla.
La alondra hallará su charco
Sedienta en el verano,
¿pero dónde estarán los muertos
Sin cadáver que no has hallado?.
El perro Argos.
(El perro Argos esperó a Ulises 20 años en Ítaca hambriento y maltratado y cuando lo olió a su vuelta y supo que era él, murió).
- ¡En las arcadas de la noche
Desea al que te pueda amar!,
-¡no quiero! atraído en lo podrido
Balsa a fuego en el mar.
La embarazada ama al hombre
Que la dejó. ¿Reclama honor,
Al que en brazos de la diosa hindú
La olvidó?.
Una se engaña para fingir
Que persigue lo sublime,
La Acrópolis es cosa de cuerpos
¡de agua a los fusibles!.
Fragmentos jeroglíficos
Que solo el hereje entiende.
¿Qué dirá lo borrado
Que se fue con la nieve? .
El búho ebrio en el árbol
Finge saber las sombras,
¿pero qué sabe el que espera
Sino confesiones devotas?.
El recuerdo es un cadáver
Buscado en los escombros,
Un santo misógino que
Las devotas llevan a hombros.
Con la frente angustiada
En las rodillas,
Embriaguez de traición
Cadenas sin quillas.
Nunca alcanzaré el honor
De vivir lo que recuerdo,
Ni de apretar el abismo
De la tumba de tu cuerpo.
- ¡En las arcadas de la noche
Desea al que te pueda amar!,
-¡no quiero! atraído en lo podrido
Balsa a fuego en el mar.
La embarazada ama al hombre
Que la dejó. ¿Reclama honor,
Al que en brazos de la diosa hindú
La olvidó?.
Una se engaña para fingir
Que persigue lo sublime,
La Acrópolis es cosa de cuerpos
¡de agua a los fusibles!.
Fragmentos jeroglíficos
Que solo el hereje entiende.
¿Qué dirá lo borrado
Que se fue con la nieve? .
El búho ebrio en el árbol
Finge saber las sombras,
¿pero qué sabe el que espera
Sino confesiones devotas?.
El recuerdo es un cadáver
Buscado en los escombros,
Un santo misógino que
Las devotas llevan a hombros.
Con la frente angustiada
En las rodillas,
Embriaguez de traición
Cadenas sin quillas.
Nunca alcanzaré el honor
De vivir lo que recuerdo,
Ni de apretar el abismo
De la tumba de tu cuerpo.
La amargura del reactivo y el vino.
Travestir
sabe el vino los recuerdos
Con mantos de reyes
A los profanadores de tumbas
Y al oro ajado sin leyes.
Cuando te recuerda de la mujer que huiste
Como si arrastraras cansado la turba
del cadáver de un amigo
Al que dejaste sin sepultura.
“Que si era inmadura, que si tenías miedo,
Que si era una harpía”, ¿acabarás pisando
Con fuerza la nieve para hundirte
en la escarcha sin asco?.
¿Pero de qué huías mintiendo
Al buscar el uniforme?,
¿al ir detrás del ejército perdedor
Que se escondía en el monte?.
Hormigueantes coches de la ciudad
Alimañas de la selva,
De quienes veo sombras y rugidos
¿qué recuerdos os condenan?.
Humo al manjar que pasó
Que pudo ser y miró con rencor
Como una promesa de alivio
Y a destiempo a un niño llorón.
Mórbida y arrogante
Toda roncha en ti da placer,
Deseo rústico que defraudas
De tan imposible saber.
¡No huyas más!¡ya basta!¡basta!
Las hierbas y tus piernas
Cínica flor nacida de pus
Enraícen ya en la tierra.
Que los cuerpos templos en ruinas
No nieguen más el misterio,
De la noche que rumia réplicas
Del ancla sin fondo del cuerpo.
Del exiliado que inventa
Limosna para sus réditos.
Del hielo en los vasos
Que rumian malos recuerdos.
sabe el vino los recuerdos
Con mantos de reyes
A los profanadores de tumbas
Y al oro ajado sin leyes.
Cuando te recuerda de la mujer que huiste
Como si arrastraras cansado la turba
del cadáver de un amigo
Al que dejaste sin sepultura.
“Que si era inmadura, que si tenías miedo,
Que si era una harpía”, ¿acabarás pisando
Con fuerza la nieve para hundirte
en la escarcha sin asco?.
¿Pero de qué huías mintiendo
Al buscar el uniforme?,
¿al ir detrás del ejército perdedor
Que se escondía en el monte?.
Hormigueantes coches de la ciudad
Alimañas de la selva,
De quienes veo sombras y rugidos
¿qué recuerdos os condenan?.
Humo al manjar que pasó
Que pudo ser y miró con rencor
Como una promesa de alivio
Y a destiempo a un niño llorón.
Mórbida y arrogante
Toda roncha en ti da placer,
Deseo rústico que defraudas
De tan imposible saber.
¡No huyas más!¡ya basta!¡basta!
Las hierbas y tus piernas
Cínica flor nacida de pus
Enraícen ya en la tierra.
Que los cuerpos templos en ruinas
No nieguen más el misterio,
De la noche que rumia réplicas
Del ancla sin fondo del cuerpo.
Del exiliado que inventa
Limosna para sus réditos.
Del hielo en los vasos
Que rumian malos recuerdos.
martes, 27 de marzo de 2018
Producir es abusar
Desde 1968 la mayoría de las reclamaciones han sido parodias astringentes del glorioso por productivo siglo XIX.
Hasta que se consolidó la máquina como bien capital producir era abusar: los esclavos trabajaban en los monocultivos a destajo en vez de una vida solipsista y poco productiva en África, las mujeres tenían muchos hijos con la lamentable certeza negada de que muchos morirían a pesar de las curanderías y precariedades médicas, los campesinos en levas se mataban en guerras idiotas para mantener redes comerciales e Iglesias que defendían sutilezas intrincadas que ni ellos entendían, los trabajadores niños se metían en minas minúsculas para conseguir más carbón contaminante, y los novelistas, poetas y dramaturgos prostituían sus exigencias entelequias por un arte por el arte que sí podía llegar a un público embrutecido por el trabajo que no necesitaba su delicadeza y autotormento del alma.
Gracias a la máquina se pueden concretar los derechos humanos.
Hasta que se consolidó la máquina como bien capital producir era abusar: los esclavos trabajaban en los monocultivos a destajo en vez de una vida solipsista y poco productiva en África, las mujeres tenían muchos hijos con la lamentable certeza negada de que muchos morirían a pesar de las curanderías y precariedades médicas, los campesinos en levas se mataban en guerras idiotas para mantener redes comerciales e Iglesias que defendían sutilezas intrincadas que ni ellos entendían, los trabajadores niños se metían en minas minúsculas para conseguir más carbón contaminante, y los novelistas, poetas y dramaturgos prostituían sus exigencias entelequias por un arte por el arte que sí podía llegar a un público embrutecido por el trabajo que no necesitaba su delicadeza y autotormento del alma.
Gracias a la máquina se pueden concretar los derechos humanos.
Gretchen muere en la hoguera.
Gretchen muere tras el infanticidio se ve sola en la hoguera.
El maullido del niño que ya no tienes
el crepitar de lágrimas que te quema,
más tortura ansía a tu ascender de sirena
te pisa la espuela de óxido que vienes.
¿No hay polvo en el sagrario que te bendice?
en la risa que promete ¿no te engañas?,
y el espejo en que gustas¿no son patrañas?
¿no miente el Dios que adoras en lo que dice?.
Rampante al galgo al que atrae lo podrido
bendiga su destajo sin ver al rico
nuestro amor tendrá mil años, nosotros no.
Perro de amor busca hierba en la juntura
me llueven piedras, cuchillas de sutura
y en cadenas balbucee con gritos este amor.
El maullido del niño que ya no tienes
el crepitar de lágrimas que te quema,
más tortura ansía a tu ascender de sirena
te pisa la espuela de óxido que vienes.
¿No hay polvo en el sagrario que te bendice?
en la risa que promete ¿no te engañas?,
y el espejo en que gustas¿no son patrañas?
¿no miente el Dios que adoras en lo que dice?.
Rampante al galgo al que atrae lo podrido
bendiga su destajo sin ver al rico
nuestro amor tendrá mil años, nosotros no.
Perro de amor busca hierba en la juntura
me llueven piedras, cuchillas de sutura
y en cadenas balbucee con gritos este amor.
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