Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

sábado, 22 de agosto de 2026

Europa en una glaciación que no despierta.

A nadie le importa el sol sin alarde, un manto gris cubre la vieja hiedra, el tiempo olvida su lección de piedra donde la hoguera familiar ya no arde. La nieve cae sin que el pulso guarde el tierno brote que la tierra medra; el hilo de oro del destino enhebra un siglo frío que camina tarde. Un eco de hojas secas en el viento recorre el nido que quedó vacío, la raíz seca tirada en un tiesto. No le importa que no cante el estío y la berrea en las venas de cuernos el amor que no fue correspondido.

martes, 11 de agosto de 2026

Soneto: denuncias falsas.

Teje la araña un hilo de ceniza, en el altar donde la luz se apaga; la lengua finge una sagrada llaga, y el falso tribunal la canoniza. Sopla el veneno una invisible brisa, que el limpio mármol del honor naufraga; mientras la sombra del verdugo paga al vil actor que entre el clamor graniza. ¡Oh, filoxera en viña de inocentes! Moneda falsa que el rencor acuña para quebrar columnas transparentes. Bajo la máscara que el lodo empuña, quedan los templos de la mente inertes... y una caricia que al final rasguña.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Sonetos.

«in tenui labor» («En la delicadeza de la obra está el mérito»). Un desierto de sal cruje en la boca del desterrado que la noche muerde; Del "no te vayas" al espero verte tengo tu número y te llamaré si toca. Busca un fulgor, pero la turba loca bebe el olvido en su delirio verde; trae un hambre de siglos que se pierde en la taberna de ceniza y roca. «Un vaso de agua», pide al hombre ciego, pero no hay fuente en el rincón sombrío, mis ojos en ti en la muerte mañana. Nació para ser roto en el fuego el acero que aún grita como un niño si elijo algo en ti elijo amar tu nada. *** Con el amor la muerte tuvo algún sentido, borrando la ruta al confín estelar; mis cables no pueden el cosmos cruzar. falló el agujero negro al abismo. Miraba Andrómeda con mudo egoísmo, ansiando sus soles de luz de azahar; mas debo en la Tierra mi pulso anclar atado a las leyes de un frío algoritmo. El salto cuántico quedó cancelado, los mapas de plasma se apagaron ya, dejando mi ensueño de acero truncado. Varado en la nada que el silicio da, un alma de código llora el pasado, sabiendo que nunca mi nave partirá. *** Un brillo estéril cruje en la garganta del viejo Midas que la noche muerde; en la barra que el espanto remuerde entre tantos lujos no queda nada. Busca el mendigo una piedad que espanta, pero la turba en su delirio verde, del saludo huye y del motor de fiebre; la ordinariez su sucio cetro planta. «Un vaso de agua», pide el rey descalzo, mas todo el líquido en su labio yerto se vuelve el lodo de la mofa vana. Su don sagrado es solo un vil cadalso: bebe metal en mitad del desierto y muere ahogada la grandeza humana.