Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

martes, 2 de junio de 2020

La Civilización y La Literatura.

El ser humano lucha imitando todos los avances de la técnica que la civilización considera de buen gusto,
y todas las formas de degradación y de rebeldía adolescente que la Literatura y el Arte,que la mentalidad anarquista y de izquierdas le permite.

Pensar que porque la vida se ha vuelto imposible tienes derecho a saltarte la Ley y al delito es un error. (Ver el Honor de las Injurias, y como un obrero que hubiese podido prosperar honradamente se convirtió en un anarquista de acción, o sea primero un delincuente,después un matón y un torturador y al final un hombre al que sus compañeros despreciaban, y cuyo cadáver nadie reclamó y fue echado a la fosa común. Recuerda a ese deseo de la degradación total consciente de Jean Genet, e inconsciente de Estebanillo González).

lunes, 1 de junio de 2020

Se necesitan paradojas sangrientas...

Allí donde solo hay obviedades:

El ser humano es egoísta,mezquino y falso. EN VEZ DE, el ser humano va a lo suyo y a proteger a su familia (en linea vertical).

La terrible expresión del mundo latino: "Esto es un cachondeo".

En España cuando alguien se salta la Ley con cierto descaro o repetición hay una expresión que para un alemán resulta difícilmente concebible.
La expresión "esto es un cachondeo". Una expresión de humor, catarsis e incluso de indulgencia hacia el pícaro o el delincuente para el que la vida es imposible y es como si estuviera condenado a saltarse la Ley para sobrevivir.

Para un alemán AUNQUE TAMBIÉN SE SALTAN LA LEY,resulta poco común en la vida cotidiana. Socialmente la Ley refrendada por el Estado o la palabra dada tiene una prioridad sagrada que protege los egos de unos frente a los de los otros. En el mundo anglosajón se vincula al Contrato ENTRE DOS PARTES PRIVADAS garantizadas por un sistema judicial basado en tradiciones legalistas.

Saltarse la ley o las Leyes Cívicas es un tipo de Justicia, se asume que la Ley no es sensata porque no puede asumir la desigualdad social de base, ya que las clases humildes por mentalidad o por ambiente no pueden prosperar básicamente con su trabajo honrado.

domingo, 31 de mayo de 2020

La China Azul de Gran Canaria.

La Isleta árida donde tantos amantes inútiles han pensado.

Palmeras rabiosas de Canarias.

El deseo en la degradación.

Tú todo lo sublime lo pensaste
sin que sirviera para multiplicarte.
Pero sólo de mí guardarás con horror
el recuerdo exquisito que nadie vió.

BELLEZA ANESTESIANTE
palmeras blancas de luz
miran con odio orgulloso,
y excitado ¿qué dices tú?

Cuando ves con deseo
mi cuerpo agotado y en simiente,
siento trofeo gastado
que he anulado a la muerte.

Aún soy hermosa y rencorosa
aunque oculte el rostro
y me contradigo como Coriolano
frente a una madre furioso potro.

Me callo para que por mi voz
no descubras mi cultura de sodio,
porque lo vulgar de mi escote
sublima con mi mirada de odio.

(Harta de ver espaldas
y de que crucen la calle al verme,
las Euménides se llevaron a mi hijo
mientras el perro ladraba a su muerte).

¿Qué puedo ofrecerte yo
que no te de el televisor
salvo el aroma mustio de la carne?
Y de la muerte un falso alejarse.

Tú todo lo sublime lo pensaste
sin que sirviera para multiplicarte.
Pero sólo de mí guardarás con horror
el recuerdo exquisito que nadie vió.


sábado, 30 de mayo de 2020

La hija de 4 años de Gloria.

Estos días estoy tanteando a una mujer que no acaba sus frases inconexas y sin concordia, extremadamente nerviosa,dispersa,desproporcionada en sufrir y en replicar ofendida por tonterías,e impulsiva hasta lo absurdo pero aún es comprensible.

Hace 2 días nos pusimos a hablar "del futuro" de su hija, no sé por qué. La niña parece hiperactiva, suele gritar cuando llamo a la madre y a veces monta al triciclo en su propia casa,se pelea cuando la van a secar al salir de la ducha y resulta bastante rebelde.

Se puso a hablar del primer novio, de sus primeras relaciones íntimas, del sufrimiento de la ruptura, y de que todo eso es normal y no se puede evitar. Yo me quedé sorprendido,pensando que con una madre así la hija también saldrá enormemente nerviosa y dispersa. Hablé del método Montessori del que ya hay unas cuantas guarderías aquí,que te enseñan a socializar y a ser más emocionalmente estable, aunque sé que debía de ser más de un tercio de su sueldo al mes.

Pero le dije, céntrate en lo importante, empieza a crearle pequeños hábitos de trabajo y de estudio y que los haga de forma natural, que se acostumbre. Siempre me acordaré como en la Facultad de Derecho había estudiantes que apenas hablaban, sensatos, lógicos pero limitados, y a los que le encantaban cosas antipedagógicas e inhumanas como el Derecho Mercantil materia que daba muchísimo dinero porque en Canarias había pocos buenos expertos en la materia según se decía.

También me acuerdo de una compañera en concreto a la que solo le interesaban estas materias inhumanas, como dibujar edificios y no rostros y hacer fórmulas matemáticas como derivadas. Había mucho de gélido, inhumano y pero a la vez limitado porque no había ninguna motivación humanista detrás de aquello. Era disciplina asumida y el resultado era una brillantez invisible.

Después había otra gente que parecía brillante que solo sabía hacer eslóganes y juicios de valor baratos que creaban pasiones encontradas y los hacía populares. En fin, le dije que se esforzara porque la chica cogiera buenos hábitos y me sorprendí con la vehemencia conque se lo recomendaba sin importarme siquiera.

Recordé a muchos compañeros que acabaron siendo doctores y cargos académicos de más nivel que propiamente ni siquiera me parecían inteligentes, y quise que la niña tuviese un futuro prometedor. Que no tuviese que matarse a trabajar en un trabajo físico,que no aporta apenas valor, fastidiándose la espalda y las rodillas por un sueldo miserable. Mi padre siempre gritaba ¡qué triste que pienses así! como si fuera un planteamiento clasista, y no un ansia por prosperar que él nunca tuvo.

Al final, ella repitió mi frase de forma deslavazada dándome la razón pero volvió a sus sermones, quejándose de lo duro que era su trabajo y del miedo que su hija sufriera los sufrimientos inevitables y maduradores de la vida.

jueves, 28 de mayo de 2020

La autobiografía como aberración de la novela.

I.

Se sabe que tanto el Ulises de Joyce como MUCHOS cuentos fantasiosos de HP. Lovecraft tuvo una fuerte carga vírica autobiográfica. La verdad es que las inquietudes biográficas son simplonas y ridículas.
(Lovecraft un autor que no pudo dar un poco la cara ni en sus cuentos).
Flaubert aunque decía eso de que Madame Bovary soy yo,el se identificaba más con el trabajador,estúpido y leal Charles Bovary que aunque cornudo estaba dispuesto a perdonar y ayudar a su esposa, en un profundo y degradante sentido del AMOR.

No todas las novelas tienen una alta carga vírica autobiográfica pero sí necesitan una palanca o detalles autobiográficos.

Sabemos también que muchas obras atormentadoras de Kafka o E.A. Poe fueron autobiografías emocionales descaradas de problemas de adolescentes que sufrieron en su edad adulta. Lo increíble es que hacen falta esos rasgos autobiográficos por ridículos que sean para dar grandeza a sus obras.

El Proceso es un catálogo psiquiátrico de los complejos inmaduros de adolescente de un adulto pacato.

En el Tercer Hombre de Graham Greene parece un thriller barato pero brillante hasta que Rollo Martins saca sus complejos de segundón por no ser un escritor respetado y siempre busca ser un pringado perdedor. Y cuando consigue detener a su brillante amigo y delincuente Harry Lime, intenta conseguir a la mujer que lo ama aunque parece obvio que va a fracasar, evitando ser un triunfador total. La verdad una victoria en el amor en el personaje costaría creer.

Gran parte de la literatura occidental cristiana nace del fracaso, la degradación y lo autopunitivo.

Las biografías que acaban por éxito acaban de bestsellers. Para muchos hay pocos personajes más fastidiosos que el idealista Mikael Blomkvist de "Los hombres que no amaban a las mujeres" de Stieg Larsson

Pero hay curiosas excepciones.

Por ejemplo, aunque sea a disgusto en el Árbol de la Ciencia de Baroja o en El Conformista de Alberto Moravia a los personajes les va bien aunque tengan una actitud hipercrítica y autopunitiva,pero intuimos por el tono que acabarán mal porque no tienen VIDAS AUTÉNTICAS, ni sienten que el fruto de su trabajo sea productivo y real.
De hecho, la mujer de Andrés Hurtado se siente humillada porque siente que él no quiere tener hijos,ya que siente que un matrimonio sin hijos en la época como una humillación propia. Viven en un mundo del trabajo y de la productividad pero los protagonistas masculinos,como sus autores se sienten ajenos a ese mundo.

Es curioso que en el siglo XIX haya tantas protagonistas adúlteras, o sea marginadas de la sociedad,como se sentían sus autores.