"Ella se había sacrificado por los demás hasta frustrar todos sus sueños, y cuando no tuvo más que dar,la llamaron egoísta,castradora, manipuladora,miserable..."
En aquel valle inexplorado de China habita una especie desconocida de dragos sangrantes. Yuneida sabía el secreto de ese drago de 5 metros de alto,imponente y verde dentro de un terreno de cal árido. Los jóvenes lo rajaban para escribir sus nombres dentro de un corazón. Pero la cicatriz que dejaba ejercía una especie de esquizofrenia difícil de describir. Para algunas mujeres que no habían tenido hijos el drago sangrante les recordaba al final de un parto feliz. Para los emprendedores les parecía que era el gallo negro degollado de una misa negra. Para los que soñaban irse,los de un ahorcado que lograba escapar.
El vecino de Yuneida siempre estaba echando baldes de agua y tenía una cañería que también echaba y que bajaba por la calle cuesta abajo hasta su casa y debajo de la suya a una tienda de chinos. Yuneida era una mujer mandona y con fama de muy impertinente(injusta según ella,pero siempre con razón).Sin embargo, no era capaz de enfrentarse a su vecino que varias veces la había insultado y hasta amenazado de muerte. Así que había azuzado a los chinos para que hablaran con su mujer. Yuneida con 50 años no había cumplido ninguno de sus sueños. Por las mañanas, oía al vecino gritando dando de comer a unas gallinas en la azotea. Sin embargo, en vez de "pitas,pitas" las llamaba con el mismo tono con un "puuutas,puuuutas". -¿Tú crees que eso es normal? se replicaba con odio.
Era auxiliar de enfermería y al final ni había tenido hijos,ni se había ido de Canarias. Siempre tenía alguien por quién sacrificarse. Primero fue su madre,luego fueron sus sobrinos y al final se quedó sin nadie a que ayudar. No sentía que sus sobrinos huérfanos se lo agradecieran, aunque sabía que por dentro sí era así. Odiaba a su vecino y aunque era una mujer de verbo fácil,sabía que se iba a encoraginar si se le plantaba y nunca se atrevió tras meses de agua estancada en la escalera de piedra que daba al zaguán de su casa.
Todas las historias que se escribían en el Drago acababan mal. Cuando son amores adolescentes da igual pensó. Lo supo cuando escribió el nombre de su sobrino con el suyo. Tres meses después quedó tetrapléjico en un accidente de tráfico. Entonces se dió cuenta que el drago era capaz de milagros,porque su misterio último era el sacrificio. Todo el mal que provocaba el Drago era absurdo,porque nadie le exigía una recompensa. Entonces ella quiso hacerlo, en la noche de difuntos,cuando el Drago más sangraba.
Fue a la casa del vecino con un cuchillo y empezó a golpear la puerta. El vecino borracho empezó a pegarle, en una escena dantesca. ¡¡¡Loca,más que loca!!!.
Cuando llevaron al vecino a la comisaría estaba aterrorizado de lo que había hecho. La había apuñalado 37 veces. Ni siquiera tenía claro por qué la odió durante tanto tiempo. Dijo que había tenido una pesadilla recurrente durante meses que golpeaba las paredes al levantarse, de verla bella y sangrando con su uniforme como restregándose en el drago que le escupía y le insultaba.
Al final, solo su sobrino que se había recuperado reclamó sus restos abochornado de tener tantos enfermos mentales en la familia. Como si la vergüenza hubiese de sobrevivirlo.
Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
miércoles, 16 de octubre de 2019
jueves, 10 de octubre de 2019
La casa del hechizo insondable.
Paseó con su novia por allí y de pronto apretó los labios y le dio la mano con fuerza. Aquélla, su antigua casa estaba en estado de ruina. Allí se había enamorado sin que al final pasara nada, ni dejara ni un solo recuerdo real. Pensaba en esas historias sin historia. Quizá nos elevan a lo sublime pero solo la vida real,vivida, nos hace apretar los pies en el piso.
Le hacía gracia su versión sublimista de la historia. ¿Qué diría ella,la otra? "Nada,era un pesado con el que apenas hablé nada". Después se enteró que se quedó embarazada, enamorada de otro, que la abandonó antes de dar a luz. Tres años después se encontraron, y ella le comentó que le daba igual,"él se lo pierde, yo lo tuve enamorada". Reconoció sin rencor.
Allí en el Macrofit rodeados de gente bellísima,bien arreglada, tuvo que hacer la amarga confesión y "debió ser a mí me temo porque yo no le importaba mucho,sino que me veía como a un medio desconocido".
Le costó confesar el secreto. Le parecía demasiado hiriente y se tapaba la cara con las manos lo cual era un gesto insólito en ella. "Se fue dejándome en la estacada con la hipoteca".
Me era indiferente lo que me decía,no sentía contra ella nada,ni pena, sino una simpatía indiferente. Recordaba el accidente de coche que por poco deja tetrapléjico al otro conductor que se salvó de chiripa. Y sin querer me llevé la mano a la frente.
Pensé que querría saber de ella,pero no más que una conversación de 10 minutos. No habíamos vivido nada juntos en realidad. Los ángeles mejor dejarlos como ángeles, sin cuerpo ni recuerdos. Seguía siendo una mujer bellísima,que vestía horriblemente mal lo que era entrañable,y sencilla.
Acabó Derecho pero no tenía ninguna inquietud intelectual. Ella tenía su vida real,mediocre,tranquila y yo la mía. Si me hubiese dicho que lo dejara todo por ella,me hubiese quedado parado y me habría ido agotado de pensar fantasías.
Muchas veces me ha parecido gracioso cuando uno cuenta un enamoramiento de forma sublime, y la otra parte no le da ninguna importancia,y te pregunta después ¿qué vas a comer hoy?
En aquella casa desconocida la recordaba bellísima,con la piel blanca y con la brisa dándole en el pecho. "Supongo que uno siempre vuelve a los sitios que lo revuelven".
"Sí necesitaba aquellos recuerdos de dolor para sentir lo sublime,como algo abstracto sin embargo para escribirlos,para vivir,para recordarlo sin nostalgia, como algo que no puede herirme".
Aquel día invité a mi novia a unas clases de salsa en donde te prestaban los tacones. Fue graciosa la delicadeza conque se puso los tacones,lo descoordinados que estábamos y cómo se chorreaba en sudor.
Necesita vivir.
Le hacía gracia su versión sublimista de la historia. ¿Qué diría ella,la otra? "Nada,era un pesado con el que apenas hablé nada". Después se enteró que se quedó embarazada, enamorada de otro, que la abandonó antes de dar a luz. Tres años después se encontraron, y ella le comentó que le daba igual,"él se lo pierde, yo lo tuve enamorada". Reconoció sin rencor.
Allí en el Macrofit rodeados de gente bellísima,bien arreglada, tuvo que hacer la amarga confesión y "debió ser a mí me temo porque yo no le importaba mucho,sino que me veía como a un medio desconocido".
Le costó confesar el secreto. Le parecía demasiado hiriente y se tapaba la cara con las manos lo cual era un gesto insólito en ella. "Se fue dejándome en la estacada con la hipoteca".
Me era indiferente lo que me decía,no sentía contra ella nada,ni pena, sino una simpatía indiferente. Recordaba el accidente de coche que por poco deja tetrapléjico al otro conductor que se salvó de chiripa. Y sin querer me llevé la mano a la frente.
Pensé que querría saber de ella,pero no más que una conversación de 10 minutos. No habíamos vivido nada juntos en realidad. Los ángeles mejor dejarlos como ángeles, sin cuerpo ni recuerdos. Seguía siendo una mujer bellísima,que vestía horriblemente mal lo que era entrañable,y sencilla.
Acabó Derecho pero no tenía ninguna inquietud intelectual. Ella tenía su vida real,mediocre,tranquila y yo la mía. Si me hubiese dicho que lo dejara todo por ella,me hubiese quedado parado y me habría ido agotado de pensar fantasías.
Muchas veces me ha parecido gracioso cuando uno cuenta un enamoramiento de forma sublime, y la otra parte no le da ninguna importancia,y te pregunta después ¿qué vas a comer hoy?
En aquella casa desconocida la recordaba bellísima,con la piel blanca y con la brisa dándole en el pecho. "Supongo que uno siempre vuelve a los sitios que lo revuelven".
"Sí necesitaba aquellos recuerdos de dolor para sentir lo sublime,como algo abstracto sin embargo para escribirlos,para vivir,para recordarlo sin nostalgia, como algo que no puede herirme".
Aquel día invité a mi novia a unas clases de salsa en donde te prestaban los tacones. Fue graciosa la delicadeza conque se puso los tacones,lo descoordinados que estábamos y cómo se chorreaba en sudor.
Necesita vivir.
miércoles, 9 de octubre de 2019
El hechizo insondable
Donde hubo fuego
siempre quedan brasas,
pero si les echaste agua
¿de qué sirven las brasas?.
Del camino de piedras
te obliga a temblar mientras te enhebras,
¿recuerdas la soledad en nada
tu sangre sucia derramada?
Los altivos "empresarios" te miran con asco
con vidrios rotos humeando cada atasco.
Lo que pudiste ser
no sirve de nada.
Solo lo que eres, no en lo difuso,
no en el humo que ahuma lo obtuso,
no en la cultura que todo lo inflama
ni en lo que destila porque no te ama.
siempre quedan brasas,
pero si les echaste agua
¿de qué sirven las brasas?.
Del camino de piedras
te obliga a temblar mientras te enhebras,
¿recuerdas la soledad en nada
tu sangre sucia derramada?
Los altivos "empresarios" te miran con asco
con vidrios rotos humeando cada atasco.
Lo que pudiste ser
no sirve de nada.
Solo lo que eres, no en lo difuso,
no en el humo que ahuma lo obtuso,
no en la cultura que todo lo inflama
ni en lo que destila porque no te ama.
La poesía abstracta de J.R.J.,San Juan de la C. o Antonio Machado.
El mar como la soledad.
Dios como un ¿a dónde vas? ¿a dónde yo sé? ¿a dónde a ti que se te importa?.
Infinitos paisajes de secano en sus distintas modalidades de sensaciones austeras donde la luz,la brisa,el paisaje yermo sirven para explicar estado del ánimo.
Dios como un ¿a dónde vas? ¿a dónde yo sé? ¿a dónde a ti que se te importa?.
Infinitos paisajes de secano en sus distintas modalidades de sensaciones austeras donde la luz,la brisa,el paisaje yermo sirven para explicar estado del ánimo.
lunes, 7 de octubre de 2019
Cómo le hunden a uno la moral.
Reto: Unicornio, apache, centrifugado, bayoneta.
Acababa de llegar sin saber el idioma. Miraba absorto con cara de pez el televisor alemán horas y horas sin entender nada como si fuera el centrifugado de una lavadora: riéndome a destiempo con las carcajadas,con los chistes verdes,e inventándome los motivos de supuestos enfados,y de las miradas cómplices.
Moviéndome por el pasillo enfadado a semioscuras sin entender bien los motivos, pero dando alguna patada al aire y sin querer tropezándome con los muebles. En una mezcla rara de español campurrio con supuesto acento prusiano.
En el metro parecía un apache sujetando con las dos manos una bayoneta y le decía como un niño a mi mujer que en cada parada leyera el comienzo de cada nombre, que yo leería el final para que nos diera tiempo a enterarnos. En invierno cuando me quedé solo en mi piso con dos compañeros, hacía una colección de unicornios de distintas formas de cristal frente a la ventana, les obligaba a preguntarme las declinaciones y las conjugaciones del alemán. Les pegaba si me equivocaba contra la mesa,y les obligaba a pelearse entre ellos. Todo muy adulto. (No me exijan más,tenía que desahogarme).
Estaba prohibido fumar en el piso,y encima mis compañeros eran unos chivatos. Así que cada hora tenía que bajar al portal a fumar con un frío que pelaba después de escampar la lluvia. Un vecino entre guasón pero siempre formal, me preguntaba por lo mal vestido que iba si salía a correr. Yo le respondía "¿de qué vas?" y le hacía el gesto con los dos dedos de que iba a fumar.
Si me saltaba un semáforo en rojo de peatón pelado de frío, porque no venían coches, la típica anciana germana me gritaba que era un mal ejemplo y me veían niños. "Sí claro. No te jode, que me voy a pelar yo de frío ahí,jajaja, si no vienen coches. Si después en Canarias son los alemanes los primeros en saltarse las normas". Alemán no aprendía,pero mis tacos con tantas normas se pulían por momentos.
En Navidad se ponían esos mercados típicos de comida y regalos. Era mi momento,una de las grandes cúspides de mi vida en la que por fin, iba a empezar a conversar con una desconocida en otro idioma. Llevaba allí 4 meses y quería ver mi nivel de alemán. Me vestí y le pedí a una señora unas salchichas Würstchen remarcando cada palabra y señalándola con autoridad con el dedo índice.
La señora riéndose cogía la salchicha dándole vueltas de un lado para otro y me respondía riéndose: papas con mojo,papas con mojo uuuh.
Yass, coñóóó. Chacho chacho tío. Con estos turistas de Canarias uno nunca logra dejar de ser algo exótico.
Posdata: Lo que quería narrar es el sentimiento de alienación al aprender otra lengua y vivir en otro lugar. Las tramas lo son todo, pero no me interesan, sino que dan la pasión necesaria para que al lector le interese y le dé trascendencia a lo que quieres insinuarle. Uno se siente algo alienado al aprender otra lengua. Aunque muchas veces ser escueto,y no poder expresarlo todo,es mucho mejor.
Acababa de llegar sin saber el idioma. Miraba absorto con cara de pez el televisor alemán horas y horas sin entender nada como si fuera el centrifugado de una lavadora: riéndome a destiempo con las carcajadas,con los chistes verdes,e inventándome los motivos de supuestos enfados,y de las miradas cómplices.
Moviéndome por el pasillo enfadado a semioscuras sin entender bien los motivos, pero dando alguna patada al aire y sin querer tropezándome con los muebles. En una mezcla rara de español campurrio con supuesto acento prusiano.
En el metro parecía un apache sujetando con las dos manos una bayoneta y le decía como un niño a mi mujer que en cada parada leyera el comienzo de cada nombre, que yo leería el final para que nos diera tiempo a enterarnos. En invierno cuando me quedé solo en mi piso con dos compañeros, hacía una colección de unicornios de distintas formas de cristal frente a la ventana, les obligaba a preguntarme las declinaciones y las conjugaciones del alemán. Les pegaba si me equivocaba contra la mesa,y les obligaba a pelearse entre ellos. Todo muy adulto. (No me exijan más,tenía que desahogarme).
Estaba prohibido fumar en el piso,y encima mis compañeros eran unos chivatos. Así que cada hora tenía que bajar al portal a fumar con un frío que pelaba después de escampar la lluvia. Un vecino entre guasón pero siempre formal, me preguntaba por lo mal vestido que iba si salía a correr. Yo le respondía "¿de qué vas?" y le hacía el gesto con los dos dedos de que iba a fumar.
Si me saltaba un semáforo en rojo de peatón pelado de frío, porque no venían coches, la típica anciana germana me gritaba que era un mal ejemplo y me veían niños. "Sí claro. No te jode, que me voy a pelar yo de frío ahí,jajaja, si no vienen coches. Si después en Canarias son los alemanes los primeros en saltarse las normas". Alemán no aprendía,pero mis tacos con tantas normas se pulían por momentos.
En Navidad se ponían esos mercados típicos de comida y regalos. Era mi momento,una de las grandes cúspides de mi vida en la que por fin, iba a empezar a conversar con una desconocida en otro idioma. Llevaba allí 4 meses y quería ver mi nivel de alemán. Me vestí y le pedí a una señora unas salchichas Würstchen remarcando cada palabra y señalándola con autoridad con el dedo índice.
La señora riéndose cogía la salchicha dándole vueltas de un lado para otro y me respondía riéndose: papas con mojo,papas con mojo uuuh.
Yass, coñóóó. Chacho chacho tío. Con estos turistas de Canarias uno nunca logra dejar de ser algo exótico.
Posdata: Lo que quería narrar es el sentimiento de alienación al aprender otra lengua y vivir en otro lugar. Las tramas lo son todo, pero no me interesan, sino que dan la pasión necesaria para que al lector le interese y le dé trascendencia a lo que quieres insinuarle. Uno se siente algo alienado al aprender otra lengua. Aunque muchas veces ser escueto,y no poder expresarlo todo,es mucho mejor.
La silla del hijo de Fefa Schröndinger
Me eligió para que la cuidara porque me parecía a su hijo. Cuando llegué a su casa una vieja azotea de Vegueta me encontré una escena dantesca. El piso estaba completamente abandonado,con vigas rotas en el techo. Ella encajonada en su sofá se dedicaba la mayor parte del día a ver fijamente la tele,sobre todo programas del corazón. Aparte de su mirada enloquecida,concentrada destacaban sus dos hermosas alas de cisne,pero no hice mención a ellas. Aunque me sangraban las manos intenté ordenar un poco la casa sobre todo la cocina aunque sintiera como que estaba profanando una iglesia.
Había estado 5 años en Hamburgo empezó a trabajar limpiando escaleras y acabó haciendo los análisis previos a los que llevan a los laboratorios. Adoraba Alemania,para ella todo lo alemán era superior,más ordenado. Siempre que podía usaba palabras alemanas que yo no entendía para decir palabras que existían en español pero que según ella no significaban lo mismo como F.P o Seguridad Social. Había tenido una pareja allí pero según ella le era infiel y la insultaba a sus espaldas, en un pelea descomunal rompieron y decidió volverse.
Ella estaba embarazada y aunque siempre había deseado concebir el hijo en Alemania volvió aquí aunque no hacía más que criticar esto.Se sentía más segura. Volvió a trabajar limpiando escaleras,mientras soñaba con volver todos los días al mundo que había dejado para que su hijo pudiera disfrutar nuevas oportunidades. Pero un día jugando en el parque su hijo jugando salió del parque persiguiendo un coche y le cogió un coche. Se murió en el acto.
Entonces cogió su silla y evitar sus recuerdos la puso fuera en la parte no cubierta. En 3 meses había escuchado la historia de su hijo cientos de veces. Incluso cuando salíamos a pasear se hacía pasar por alemana y decía que trabajaba en un laboratorio.También me pedía dinero, con un tono de orgullo y como si me hiciera un favor que me molestaba pero por lo menos me lo devolvía. En ese tiempo, esta cincuentona que todavía era hermosa y estaba potente se fue convirtiendo en todo mi mundo.
En sus contradicciones notaba que estaba llena de mentiras,pero yo no era de descubrir falsedades ni de humillar a nadie,y menos cuando yo le confesaba mis sufrimientos. Un día, encontré un montón de cartas e indiscretamente empecé a leerlas. Era de su ex-novio que le pedía perdón por las peleas que habían tenido y le pedía que volviera,que él pagaría con todos los gastos. No parecía que supiera nada de su hijo, ni hacía mención a las supuestas infidelidades.
Cuando leí las cartas, se las enseñé y le eché en cara que vivía en un mundo de mentiras y de falsos sueños de volver a Alemania. No me atreví a recordarle de que me debía dinero prestado. Cuando la atrapaban en una mentira se callaba,se quedaba pálida. Me envió un whatsup cuando estaba en mi casa diciéndome que había puesto mis cosas en una caja,que las dejaría en su puerta y que me las llevara.
Al día siguiente, la puerta estaba abierta. Sobre el sofá estaban sus enormes alas de cisne ensangrentadas. Me di cuenta que el piso azotea estaba tan sucio como me lo encontré meses atrás pero había que me atraía hacia él. Miré al frente al Palacio de X. donde trabajó su padre, se había quedado sin puertas y sin ventanas desde hacía meses y nadie las había repuesto aún. Quise llorar pero no pude.
Había estado 5 años en Hamburgo empezó a trabajar limpiando escaleras y acabó haciendo los análisis previos a los que llevan a los laboratorios. Adoraba Alemania,para ella todo lo alemán era superior,más ordenado. Siempre que podía usaba palabras alemanas que yo no entendía para decir palabras que existían en español pero que según ella no significaban lo mismo como F.P o Seguridad Social. Había tenido una pareja allí pero según ella le era infiel y la insultaba a sus espaldas, en un pelea descomunal rompieron y decidió volverse.
Ella estaba embarazada y aunque siempre había deseado concebir el hijo en Alemania volvió aquí aunque no hacía más que criticar esto.Se sentía más segura. Volvió a trabajar limpiando escaleras,mientras soñaba con volver todos los días al mundo que había dejado para que su hijo pudiera disfrutar nuevas oportunidades. Pero un día jugando en el parque su hijo jugando salió del parque persiguiendo un coche y le cogió un coche. Se murió en el acto.
Entonces cogió su silla y evitar sus recuerdos la puso fuera en la parte no cubierta. En 3 meses había escuchado la historia de su hijo cientos de veces. Incluso cuando salíamos a pasear se hacía pasar por alemana y decía que trabajaba en un laboratorio.También me pedía dinero, con un tono de orgullo y como si me hiciera un favor que me molestaba pero por lo menos me lo devolvía. En ese tiempo, esta cincuentona que todavía era hermosa y estaba potente se fue convirtiendo en todo mi mundo.
En sus contradicciones notaba que estaba llena de mentiras,pero yo no era de descubrir falsedades ni de humillar a nadie,y menos cuando yo le confesaba mis sufrimientos. Un día, encontré un montón de cartas e indiscretamente empecé a leerlas. Era de su ex-novio que le pedía perdón por las peleas que habían tenido y le pedía que volviera,que él pagaría con todos los gastos. No parecía que supiera nada de su hijo, ni hacía mención a las supuestas infidelidades.
Cuando leí las cartas, se las enseñé y le eché en cara que vivía en un mundo de mentiras y de falsos sueños de volver a Alemania. No me atreví a recordarle de que me debía dinero prestado. Cuando la atrapaban en una mentira se callaba,se quedaba pálida. Me envió un whatsup cuando estaba en mi casa diciéndome que había puesto mis cosas en una caja,que las dejaría en su puerta y que me las llevara.
Al día siguiente, la puerta estaba abierta. Sobre el sofá estaban sus enormes alas de cisne ensangrentadas. Me di cuenta que el piso azotea estaba tan sucio como me lo encontré meses atrás pero había que me atraía hacia él. Miré al frente al Palacio de X. donde trabajó su padre, se había quedado sin puertas y sin ventanas desde hacía meses y nadie las había repuesto aún. Quise llorar pero no pude.
miércoles, 2 de octubre de 2019
No replicó nada.
Reto: Su minuto de calor de Pedro Lezcano.
El dibujo de aquella mujer del diccionario le acompañó desde niño. Cuando invitó a sus compañeros a leerlo se pusieron a buscar "follar" y se reían a carcajadas tapándose la boca jajajaja. "Puta" y se reían jajaja. Mientras él permanecía serio,solemne. Después tuvo que pasar su diccionario subrayado y usado a sus hermanos pequeños con el secreto de esa mujer. ¿Descubrirían el enigma sagrado o les daría igual?
Por las tardes, tenía que copiar los artículos a mano,porque era de su padre, hacer el resumen y leerlos varias veces. Era como que se anulaba la muerte eterna. Nada de copiar y pegar como hacen los estudiantes ahora con la wikipedia. Era como un panadero que amasara conocimiento. También supuso el dibujo de su despertar sexual.
Cuando llegó a la Universidad,lo que hizo las primeras semanas fue hacer cola el domingo en la cabina de teléfonos para llamar a su madre para que le comprara un manual de su carrera. Jamás a su padre,sino a su madre para que intercediera por él, que seguro que lo conseguiría. Por fin, acabó siendo un profesor apocado,solterón de instituto de barrio que aún no había conseguido su plaza.
Sus sueños difusos de ser escritor habían muerto. Su deseo de tener una amplia cultura difusa no le servía para su ego, porque como no tenía carácter siempre le interrumpían y le contradecían. Tenía 58 años,como cuando Cervantes escribió el Quijote, y su gran salto adelante no había llegado. Costaba creer que llegara,pero demostraba que aún se lo creía el que seguía siendo mentiroso. Delirios de grandeza de un tímido que siempre sigue sin pulso en varios grandes proyectos a la vez, y que fracasa una y otra vez.
En la vida real cuando tuvo que enfrentarse a esa misma imagen, aunque era realista se negaba a verla como una degradación del mundo en que vivía,y aunque ahí no aplicaba la imaginación para nada,quería darle según su estado de ánimo a veces dignidad, o a veces un penoso conformismo.
En una reunión con escritores amateurs quiso confesar lo que aquel cuadro había significado para él,y quiso atribuírselo a Zuloaga porque le parecía un autor sombrío,grandioso y minusvalorado como se sentía él mismo. Y empezó a mezclar anécdotas de grandes autores que él escuchó y sabía que eran falsas, y a inventarse otras que en parte había vivido él mismo.
Pero alguien le paró gritándole en seco desde el principio "¡no,no y no! este cuadro es de Pedro Lezcano, y nada de eso es cierto". El big fish quedó truncado,y él se dio cuenta de que en aquel ambiente sus anécdotas estaban muy fuera de lugar por extravagantes,desorbitadas.
Lecroy no se atrevió a replicar,ni a dejar la silla y marcharse. Se quedó hierático y pálido sentado mirando la lámina del cuadro con la mujer tumbada en la cama con la magua lejana. Miró al frente al palacio de Queglés donde trabajó su padre que se había quedado sin puerta ni ventanas y que tras meses no las habían repuesto aún.
El dibujo de aquella mujer del diccionario le acompañó desde niño. Cuando invitó a sus compañeros a leerlo se pusieron a buscar "follar" y se reían a carcajadas tapándose la boca jajajaja. "Puta" y se reían jajaja. Mientras él permanecía serio,solemne. Después tuvo que pasar su diccionario subrayado y usado a sus hermanos pequeños con el secreto de esa mujer. ¿Descubrirían el enigma sagrado o les daría igual?
Por las tardes, tenía que copiar los artículos a mano,porque era de su padre, hacer el resumen y leerlos varias veces. Era como que se anulaba la muerte eterna. Nada de copiar y pegar como hacen los estudiantes ahora con la wikipedia. Era como un panadero que amasara conocimiento. También supuso el dibujo de su despertar sexual.
Cuando llegó a la Universidad,lo que hizo las primeras semanas fue hacer cola el domingo en la cabina de teléfonos para llamar a su madre para que le comprara un manual de su carrera. Jamás a su padre,sino a su madre para que intercediera por él, que seguro que lo conseguiría. Por fin, acabó siendo un profesor apocado,solterón de instituto de barrio que aún no había conseguido su plaza.
Sus sueños difusos de ser escritor habían muerto. Su deseo de tener una amplia cultura difusa no le servía para su ego, porque como no tenía carácter siempre le interrumpían y le contradecían. Tenía 58 años,como cuando Cervantes escribió el Quijote, y su gran salto adelante no había llegado. Costaba creer que llegara,pero demostraba que aún se lo creía el que seguía siendo mentiroso. Delirios de grandeza de un tímido que siempre sigue sin pulso en varios grandes proyectos a la vez, y que fracasa una y otra vez.
En la vida real cuando tuvo que enfrentarse a esa misma imagen, aunque era realista se negaba a verla como una degradación del mundo en que vivía,y aunque ahí no aplicaba la imaginación para nada,quería darle según su estado de ánimo a veces dignidad, o a veces un penoso conformismo.
En una reunión con escritores amateurs quiso confesar lo que aquel cuadro había significado para él,y quiso atribuírselo a Zuloaga porque le parecía un autor sombrío,grandioso y minusvalorado como se sentía él mismo. Y empezó a mezclar anécdotas de grandes autores que él escuchó y sabía que eran falsas, y a inventarse otras que en parte había vivido él mismo.
Pero alguien le paró gritándole en seco desde el principio "¡no,no y no! este cuadro es de Pedro Lezcano, y nada de eso es cierto". El big fish quedó truncado,y él se dio cuenta de que en aquel ambiente sus anécdotas estaban muy fuera de lugar por extravagantes,desorbitadas.
Lecroy no se atrevió a replicar,ni a dejar la silla y marcharse. Se quedó hierático y pálido sentado mirando la lámina del cuadro con la mujer tumbada en la cama con la magua lejana. Miró al frente al palacio de Queglés donde trabajó su padre que se había quedado sin puerta ni ventanas y que tras meses no las habían repuesto aún.
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