Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

martes, 30 de diciembre de 2025

Sonetos

Soneto I: El Abismo de Cristal. En la selva de vidrio y de cemento, se alza el gigante, el rascacielos frío, donde el vértigo es dueño del vacío y el aire se fragmenta en el intento. Mil pantallas en rápido momento parpadean su luz, su desvarío, ahogando en un eléctrico gentío la paz del alma y el entendimiento. Mas cuando el ojo al fin la altura olvida y baja hacia el asfalto su mirada, encuentra la ambición en cada herida. No es el acero la fuerza sagrada, sino la gente que, de fe vestida, cruza el abismo sin temer a nada. Soneto II: New York:el Faro de los Sueños. Brilla la plaza en luces de neones, estímulo febril que el pulso altera, donde el futuro aguarda en la frontera de pantallas que dictan las pasiones. Tiembla el mareo en los altos balcones, pero la sed de triunfo es la bandera; Nueva York es la eterna ratonera que premia al bravo y rompe corazones. Ya no asusta la sombra del gigante, ni el parpadeo azul que el cielo raya, pues la ambición se vuelve un diamante. Jet-set sencilla en la mayor batalla, camina firme, humilde pero amante, buscando el oro que en la luz desmaya. El afán te hace pródigo. Correr mucho de la selva no salva, ni el ansia de abarcar cada camino; quien quiere de verdad tocar su sino debe esperar la luz pura del alba. El metal de la obra bien labrada exige un pulso fiel, no la agonía; hacer mucho no es más que geografía, hacerlo bien es sangre derramada. Un nido en el rascacielo al cielo se lo lleva el viento el mapa y el desvelo, debe perder el miedo a su figura. Trabaja en paz, sin pausa y con porfía, que solo aquel que olvida la teoría logra alcanzar la eterna arquitectura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario