Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

sábado, 12 de marzo de 2022

Un español zombi en La Habana.

Los gauchos no han nacido para que el alba les mande, quien quiera que les ame será a cuchilla sin un grito, y a sombra en el alambre. El fantasma huye por vicio y malgasta por oficio espuelas que sangra al aire. Ni llama a nadie el don nadie tras tumbar tanto desquicio. Te amo le amo me amo en ti amo. Quiero amar pero no te amo, ¿Qué importa la dictadura si ando perdido la tortura preso feliz en engaño. ¿Pa qué me engaño? y no digo que estar solo te maldigo rodeado de zombis de hambre? me matarían por un fiambre se putean por ser mi amigo. No te amé nunca. Solo amo los recuerdos que profano. ¿Qué me importa ser un loco ansia de espuela que cavo la muerte ágil sabe a poco? ¿Sin necesidad quién ama sin aire aroma en la llama, raspando duro la herrumbre?, que rico de lo que tuve soñaría asqueado lo que ama. El cristal roto nace al sol Entre la púa que alcances y lo que desea es lo que haces. - ¿no te avergüenza ser simplón? - el mar muere pa algo mayor. Vivo o trascendiendo una nube la bella flor me avergüenza de no ser pié que la anduve segunda mano en belleza. Amo sobras que no tuve. ¿En Cuba hay una dictadura que importa el dolor al loco? ¿al sol ni importa un poco la muerte eterna cruda? solo pataleo de un lobo. Quedé solo sin dinero "La venganza es el odio de un cobarde con salero" no te echaré de menos gritó el verdugo al potro.

El Paraíso que no le importa a nadie.

El Paraíso que no le importa a nadie. Un libro de poemas "Poesía y Verdad" de Paul Eluard y Oscar Domínguez, una pamela, dos muñequitos y sal rosa del Himalaya. Ya me hizo gracia porque desde que subí a la guagua estaba lleno de bellos adolescentes con uniforme angustiados, sin parar de moverse, por un examen que les había puesto de un libro de poemas "Poesía y Verdad" de Paul Eluard y Óscar Domínguez. Seguro que lo habían empezado a estudiar el día antes, porque el viernes absolutamente nadie se sabía el temario. Por lo menos, les importaba suspender. Me habían exiliado al peor instituto por un delito intelectual del pasado. Cuando entré el primer día había en la entrada una pamela colombiana, dos muñequitos mexicanos y sal rosa del Himalaya en homenaje al origen de los chicos en posición de exclusión social y sin familias. El primer día me gané su odio eterno requisando todos sus móviles durante la clase. Eran adictos y salvajes que replicaban a todo. "Ustedes aman la alta literatura pero no lo saben, y yo que soy un desconocido he venido para enseñarles el hechizo matemático. Como en las novelas de Gabo cuando un forastero llega a una comarca del Caribe, y que viene de lejos buscando redención para mejorarles. ¿Qué hacen ustedes entre clases?¿en el recreo? Contar historias. Sin embargo, tienen que contarlas de forma elaborada para llamar la atención y mantener el interés. Ustedes dicen "chacha ¿sabes qué cosa tan extraordinaria ocurrió? una chica cruzó la calle sin mirar, y un coche la reventó y le salieron los sesos por la boca..." Los alumnos me miraron asombrados con el ejemplo. Eran peor que jacosos de los móviles, completamente dispersos mezclaban la mayoría de los datos, solo les interesaba la risotada fácil y las historias fuertes, las chicas que estaban en las dos primeras filas apenas participaban por una timidez extrema, por supuesto no hacían los deberes, y tampoco tenían comprensión lectora, aunque por lo menos tenían bastante imaginación llena de incoherencias, pero con fervor hacia el relato... Esto se llama distorsión del tiempo narrativo, multiperspectismo, y elipsis de datos importantes para la estructura del relato. Los chiquillos se sentían extraños ya después de casi 40 minutos sin el móvil ni la tablet de clase, se removían nerviosos en la silla buscando una postura más erguida, me pedían ir al baño y miraban ya con hastío y la mirada fija con un poco de rencor. Ahora vamos a escribir a mano un dictado y un comentario de texto. Cogieron los bolígrafos como un chimpancé que por primera vez descubre un fémur como herramienta. "Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: "Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias". Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer." Uno tuvo una reacción, como un relámpago por un recuerdo del pasado. Algunos miraban con pena a través de la ventana la playa bajo el sol, las obras en construcción y las personas caminar con prisa, sintiéndose como presos a los que mortifican. Aquella era su resurrección, la primera oportunidad de verdad que les daba la vida pero nunca se acordarían...

miércoles, 9 de marzo de 2022

TRAUMAS DE LA INFANCIA.

En los canales resecos de Arinaga huía de los niños. Las rizaduras bajo el mar mis manos en escarcha. el sol que brilla a lo lejos en las olas arrugadas. Con la brisa del salitre, Saltando el niño en berrea comiendo pollo mientras rechinas la arena. La plenitud del amor sin chantajes ni torcidas. Sin locuras sino la luz sobre el agua de la vida. En piedra árida el amor brilla el sol. En los canales resecos de Arinaga huía de los niños.

Despedida de Rett Butler a Scarlett O'Hara

Este infierno reclamo... Te amo simplemente te amo no quiero saber nada más. Exhausto te amo no quiero saber nada más si jamás o si no, se llega al cielo. Mataré al deber cumplido la verdad de lo vivido. Rocaflex que en agua calma ácido que forma mi alma resucita en lo podrido. Donde tiembla al que quiere amar... De noche surgen preguntas que solo el duro crepitar del fuego hace fingir matar. Bajo el mar las cuevas brutas donde tiembla al que quiere amar. El águila alto vuela si el cuervo la picotea cae porque le pesa el aire. Su esfuerzo sin desaire hace que el peso pesa. Que mi cuerpo no transviva de luz ni del trabajo duro ni de orgasmos de aguaviva. Que mi coche en lo que alivia tiemble humo que sabe el puro. Te ansío como el sol besa al mar sin saber bien si volverá. Para mí esta cerca el alba aunque no llegue a pisarla. Tu caricia rota me hace amar.

domingo, 6 de marzo de 2022

La verdad muchas veces es...

La verdad muchas veces es la mediocridad que se juzga con demasiada indulgencia. Uno sabe tomarse en serio hasta la broma dentro de un sermón. Y así si no se toma en serio pasa la vida. No hay que seguir las tormentas del mar con los ojos, sino preparar la azotea de tu casa con la cabeza.

sábado, 5 de marzo de 2022

El ave fáustico.

"Entre el rencor y la pena". ¿Tendría aquello remedio alguna vez o seguiría siendo un puto infierno? La cosa parecía muy difícil. Recordé aquel olor a lejía que se desprendía del delantal de mi madre, a mi madre le gustaba muchas veces lavar la ropa a mano, ni siquiera usaba guantes. Las manos se le quedaban con olor a lejía y agrietadas, mi hermana chica la miraba sin reaccionar, y yo apartaba la mirada entre repulsión, el asco y la pena. Pero mi madre tenía algo de mártir, le gustaban los sacrificios inútiles. Mi padre libraba del trabajo y decidió que nos iríamos al Norte a coger castañas. Cogimos el coche y subimos a la cumbre, allí cogíamos las castañas y quitábamos las púas con los pies o con un palo. Mi padre nos corregía con carácter y en medio de una pelea descomunal no sé por qué, solté que en la escuela nos habían dicho que mejor que un hechizo, todo, absolutamente todo, se podía escribir: incluso el sonido de los animales. Mi padre me respondió que eso era una burrada. Mi hermana cogiéndose de las manos de mi madre me miraba seca, como diciéndome por qué había hablado. "¿Sí? pues eso vas a demostrarlo" Nos subió al SEAT 600 y fuimos por las curvas de las carreteras del Norte a una velocidad que parecía que el capó del coche temblaba frenéticamente. Mi hermana y yo nos mirábamos medio cómplices, ni siquiera me guardaba la pobre demasiado rencor. Yo estaba alegre de demostrar la nueva hechicería que me estaban enseñado en la escuela. Llegamos a la costa y nos quedamos esperando un rato frente al oleaje frenético contra los acantilados en un día nublado. Mi madre no sacó la comida para hacer un picnic. De pronto, llegó un animal fabuloso. Era parecida a una gaviota pero gigante y hacía un ruido extrañísimo y horrible como un niño gimoteando entre patético e infantil. "Bah, ese sonido será fácil escribirlo". Saqué un papel arrugado y un lápiz pequeño. Me puse a pensar en silencio profundamente. Mi padre que era policía de pronto sacó una escopeta del maletero pero apuntaba a mi madre. Mi hermanita empezó a gritar una y otra vez. Empezó a pegarle tiros de rabia al animal. Al tercer tiro, aquel pájaro majestuoso se desplomó. Mi hermanita gritaba que se quería volver. Sus gritos en una gradación insólita fueron espantosos durante dos minutos. Sin más reacción se murió como si de pronto se quedara dormida. Mi madre que estaba cansada de la escenita estaba repitiendo con voz baja pero firme que quería volver a casa, o si no, que nos dejara en una parada de guagua. Yo pude escribir en un lenguaje que solo yo entendía todos los sonidos que emitía aquel fastuoso pájaro cuyo nombre no conocía. "Vale tienes razón papá, no se pueden escribir todas las cosas". Aprendí a mentirle porque tampoco soportaba la escena. Volvíamos a la ciudad a 180 kilómetros cuando el límite ponía 100 y mientras mordía una castaña a escondidas para pelarla pensaba feliz en que era increíble pero sí, que todo lo imposible se podía escribir. "Ojalá no nos pongan una multa" le gritaba mi madre. Mi hermana lloró viendo la escena pero se le pasó y sonrió calmada cuando vio la playa a la entrada a la ciudad. Por fin estábamos a salvo. Ya te dije que ese olor a lejía me rompe los nervios,- hablaba para sí mi padre.

viernes, 4 de marzo de 2022

Entre otro rencor y otra pena.

El amor a reventar del otro esquizofrénico. ¿Por qué no te ves culpable cuando haces un mal a alguien?, ¿por qué de víctima va otro repite al correoso potro de tortura pa que lo ame?, ¿por qué perder tanto tiempo de angustia del beso ajeno? ¿pensar la espuma en la muerte eterna, donde el sol muere en la que arde a gas sin fuego? El pecho sufre por la hora que se fue, no por quién vendrá. ¿Tras las rosas ya qué importa si el otoño morirá? qué princesa se destrona? en el billete hay emociones que ni tumba de faraones. ¿todo el trabajo y los gritos qué selva con sus mosquitos nos gritará de empellones. Yo que eterno pensé y pensé en la aurora egoísta que amé, ¿pero al sol quién pensó en mí? ¿qué luz me apoyó por mi bien? ¿Sí?¿Quieres que te ame al morir? ¿Por qué tierra maldices más? el tronco seco en aguarrás para un útero rajado, ¿importará si has amado si mueres como aire en el gas? Hoy Marx mata de risa a Dios raspa el óxido del pecho. Y es el traidor que deshecho al Salvador le presta voz El billete es del adiós pañuelo de despedida, rascacielos del capital, si es la cartera o la vida la moneda hace de puñal y la hipoteca de brida. Amo tu alcohol de hospital tus cuernos de impotencia cruel, tu broma hiriente con acre hiel de aquel bebé muerto al puñal. Y tu herencia a nadie sin piel. Entre el rencor y la risa loca amo tu dura mentira en que la pesadilla entronca la chusma al leerte delira ¡violemos a otra devota! El infierno es allá en ti. Nadie te amará para morir, lucha al tiempo que se irrite la arena que se derrite, el beso que no has de fundir. Caballo que de ansia muere en la ciénaga y el deseo hiere trueno eterno de la noche y el motor que va en la noche ansia al amor que no quiere.