Alicia atraída por la madriguera

Alicia atraída por la madriguera

martes, 3 de noviembre de 2026

LAS CICATRICES UNIDAS A FUEGO DE UN BESO INFAME.

"Nadie muerde ya al que no llegó a la orilla". Besa el filo que le chirría el vientre Pirítoo le sigue en su osadía, un fiambre que sirve de ciego a un guía, berrea la vena, el ego herido y ardiente. La luna sangra a un eco indiferente cuando el abismo su rigor despliega; cada cual baila a lo alto y se entrega y olvida el lazo que empeñó la mente. El débil calla y la toalla tira, cede al cansancio, la rodilla late, mientras el héroe su ambición admira. En el infierno de la piedra fría, el egoísmo su desdén comparte: nadie salva al que no llegó a la orilla. RECUERDA A MEDIANOCHE. ES LA HORA. El reloj golpea el bronce de la hora, Bartle agita el hierro y las cadenas: «Es tarde ya, Mateo, apaga las venas de este quinqué que el aire ya devora». «No me moveré del aula creadora», responde el joven, ciego ante sus penas, mientras suda en la esquina las arenas de una ley que el olvido no aminora. El presidente llega con premura: «Firma el papel, entrega el formulario, cede el cubículo, asume tu destierro». Mas Turkey, abrazado a su locura, rechaza el documento del calvario y sella su destino en el encierro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario