Literatura/ lengua,cine, música y arte.
Alicia atraída por la madriguera
miércoles, 10 de junio de 2026
La pasión y el hartazgo del Times Square de Nueva York.
No quiero que a mi niña Ofelia la hagan princesa. (-La Ofelia asqueante de Shakespeare-).
No quiero que a mi niña: Ofelia
la hagan princesa ni entre los rascacielos.
Las alcantarillas vomitan fantasmas de azufre
bajo la sombra de rascacielos
que ciegan al sol.
No me digas más:¡no!
Grita con los pies dolidos,
grito sin ganas de mirar máshacia arriba,
grita agotada sin voz ante los abusos.
Defiende tu alma ante las pitadas
de los taxis y los camiones.
El asfalto ruge en un código de sangre.
Nadie mira el semáforo de la mano de rojo,
la masa avanza implacable
sobre el color prohibido,
pisando los pasos de cebra donde mueren los futuros,
embriones de milagros abortados por la prisa,
aplastados por suelas de plástico y desdén.
Ofelia asquea
esa mujer para que te estafen,
para que estafen a tu hombre,
para que te machaquen
y arrastres a todos a tu alrededor
asquea.
Juncos salvajes sin réplica
de una juventud tímida.
No hay ojos para el cielo de neón,
solo cientos de pantallas,
solo bocas que escupen la ceniza del día.
Los ciudadanos pasan como autómatas,
arrojando chicles negros y desprecio absoluto
sobre los cuerpos rotos de las esquinas.
Te quiero con carácter,
te quiero sabiendo decir "basta",
defendiendo tus derechos
sin humillar a nadie.
No te suicidaste por Hamlet
sino por tu debilidad asqueante,
te educaron así,
pero debes cambiar,
los juncos son los responsables.
Allí, entre el barro industrial,
los olvidados extienden manos de náufrago,
suplicando por comer la verdad de un desecho,
mientras la gran colmena de titanio
sigue latiendo, fría,
ignorando el llanto de su propio detrito.
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